Estudiantes brillantes sin miedo al futuro laboral

Futuras alumnas de Bellas Artes. Izaro, Maddi y Jessie, ayer en la facultad de Leioa. / URRESTI

Alumnos con altas notas que eligen carreras con menor salida laboral defienden estudiar por vocación

MARTA FDEZ. VALLEJO

La matriculación para los alumnos de nuevo ingreso en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) comenzó ayer. Las citaciones a los estudiantes para que formalicen su inscripción se hacen por orden de nota, por lo que a primera hora de la mañana llegaban a los campus vascos los chavales con mejores expedientes. Entre esos estudiantes brillantes, con notas de 10, 11, 12 o más de 13 sobre 14, hay muchos que optan por especialidades de letras, artes, política, sociología... que no exigen medias altas para entrar y son estudios que, según las estadísticas, lo tienen más difícil para encontrar un empleo que los que optan por biosanitarias, ingenierías o las relacionadas con la empresa. Son jóvenes vocacionales, convencidos de que hay que estudiar lo que «te hace feliz» o que con su profesión quieren «cambiar la sociedad».

Tamara Gómez tuvo que darse un madrugón ayer para desplazarse desde Azpeitia al campus de Leioa. Con su nota media de 12 sobre 14 estaba citada de las primeras para matricularse en el grado de Ciencias Políticas de la facultad del campus de Leioa. Argentina de nacimiento es una estudiante excelente. Sacó un 9,63 de media en Bachillerato. «Voy a estudiar Políticas porque quiero defender mis principios, dedicarme a luchar contra la desigualdad de género, la defensa de los animales y por el medio ambiente», comenta esta joven nacida ante la orgullosa mirada de su padre que le llevó ayer a matricularse.

La nota de corte de la codiciada Medicina -este curso había más de 700 aspirantes para 316 plazas- ha sido un 12,4. Raquel Fernández con su flamante 12,5 hubiese podido entrar, al igual que en la inmensa mayoría de las carreras con una exigencia de calificación más alta, la mayoría biosanitarias. Esta joven de Santander, sin embargo, ha elegido el grado en Sociología, un título con menor encaje laboral en la actualidad. «La nota me da exactamente igual. Las salidas laborales se las busca uno mismo, si te gusta de verdad lo que haces». También tiene una motivación . «No me gusta cómo está la sociedad y quiero conocerla por dentro», afirma.

En la Facultad de Letras del campus vitoriano esperaba ayer su turno Miren Azkarate para matricularse en Filología Hispánica. «Lo he decidido este año y, aunque la nota de corte era de 6,9, he estudiado para conseguirlo», explica en referencia a su 12,3 de nota media. Marina Barrientos, apasionada de la literatura, ha escogido dedicar los próximos cuatro años al estudio de esta lengua a pesar de las recomendaciones familiares. «Mi madre me decía que hiciera ciencias porque tienen más salida y mis amigas van a estudiar enfermería, pero esto es lo que a mí me gusta», afirmaba mientras completaba su inscripción al grado. Izaro Gabantxo, Maddi Pecharroman y Jessie García estaban entre las primeras de la fila para hacer la matrícula en la facultad de Bellas Artes del campus de Leioa. Necesitaban poco más de un 5 y un 7 para entrar en las diferentes grados de la facultad, pero ellas llegaban ayer con notas medias que rozaban o superaban en 11. Y mucha ilusión. «Estamos felices con lo que hemos elegido», coincidían.

«La mejor decisión»

Jessie, de Basauri, estudiará el grado de Arte. Ha sido siempre una estudiante brillante. «Tienes que hacer algo que te llene, que te guste y te haga feliz. Seré profesora de Historia del Arte o de Arte..., cuando encuentre un trabajo también me llenará porque será lo que me gusta. Toda la vida haciendo algo que no te gusta por tener más facilitad de trabajar no tiene sentido».

«Siempre he estudiado por la línea de Ciencias y quería hacer una ingeniería porque se me da bien el dibujo, pero pasarme al Bachillerato artístico para estudiar Bellas Artes ha sido la mejor decisión de mi vida. Descubrí lo que me gusta», explica esta joven que ha optado por Creación y Diseño, uno de los grados con más gancho del centro. Quiere dedicarse a la «arteterapia», ayudar a los demás a través de su profesión. Sonríe entusiasmada cuando se explica esta joven de Lasarte-Oria.

Maddi, no necesitaba nota alta de corte en la carrera que eligió pero se presentó a dos específicas por gusto y finalmente obtuvo un 11 de nota. «¿Trabajar? En diseño gráfico e ilustración», dice sin dudarlo.

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