La coeducación se contagia en Euskadi

Patio de la escuela Dumboa de Irun, que cuenta con un plan integral de coeducación. / DE LA HERA
Patio de la escuela Dumboa de Irun, que cuenta con un plan integral de coeducación. / DE LA HERA

Unos 250 centros vascos cuentan con programas para una formación sin género ni violencia

TERESA FLAÑO SAN SEBASTIÁN.

En 2013 se puso en marcha el Plan director para la coeducación y la prevención de la violencia de género en el sistema educativo vasco. En los primeros cuatro años de funcionamiento, 216 centros trabajaron en sus aulas con distintos proyectos orientados a una educación sin género, y este curso otras 28 escuelas más se han sumado a la iniciativa, bien a través de proyectos oficiales, de proyectos propios o en colaboración con otras entidades.

Diez centros sobresalen dentro de este plan director porque lo aplican de forma integral, desde que el alumno entra por la puerta hasta que sale. Un ejemplo es la escuela Dumboa en Irun. Estos centros, 7 públicos y 3 concertados, han contado con el asesoramiento de los berritzegunes, y con el seguimiento del Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa (Isei-Ivei) y de la Inspección de Educación.

El profesorado es una de las piezas clave para que la coeducación llegue a ser parte del ADN de las escuelas, al transmitir a sus alumnos valores no sexistas y donde la violencia quede desterrada. Para ello, los maestros han tenido que 'estudiar'. Según los datos aportados ayer por la consejera de Educación, Cristina Uriarte, en una comisión parlamentaria, el 60% ha recibido una formación específica, muchos de ellos a través de los berritzegunes o de instituciones como Emakunde. En total, en 375 centros públicos y 422 concertados han recibido consejos directos. Según indicó la consejera, «hemos conseguido que el 30% de los centros dejen de ser mixtos para impartir una formación sin género».

213 proyectos

En los últimos cuatro años se han aprobado 213 proyectos propuestos por centros, 147 de ellos públicos, para realizar un abordaje de carácter global y estratégico en materia de coeducación, igualdad y prevención de la violencia de género, que impregne la cultura, las políticas y las prácticas del centro, y se integre en los aprendizajes de todas las competencias, con la ayuda de metodologías que posibiliten el diálogo, las interacciones, la solidaridad, la igualdad y el respeto entre el alumnado. Además, se considera un logro que en el 87% de los centros concienciados en pro de la coeducación, se haya nombrado un responsable de igualdad y en el 75% se ha incluido en la directiva.

Llegar a una escuela en la que los roles y estereotipos desaparezcan para dar paso a una formación académica y profesional sin género no solo es labor del profesorado, requiere la participación también de las familias, que han realizado un esfuerzo importante. 492 personas han tomado parte en distintos seminarios y cursos de formación. Llama la atención que 445 sean mujeres y solo 47 hombres. La participación de las madres y los padres ha sido desigual en los distintos cursos. En 2013-2014 tomaron parte 136 personas, 133 en 2014-2015, 49 en 1025-2016 y 174 en el último curso.

La valoración general tras los primeros cuatro años de implantación del Plan director para la coeducación «es muy buena, se ha realizado un importante trabajo con los centros y se ha elaborado material no sexista y sobre violencia de género», pero entienden que «es necesario seguir insistiendo en la identificación de situaciones de riesgo en las familias y la escuela es uno de los espacios donde se puede conseguir, partiendo desde la igualdad». Para ello el plan, que busca introducir un punto de vista de género y conseguir adhesiones de toda la comunidad escolar para prevenir y detectar posibles casos de desigualdad o violencia, incluye en su programa poner personas y estructuras a disposición de las escuelas y el profesorado; formar a profesores y educadores; impulsar que se introduzca la visión de género en las tutorías; y anticiparse a todo tipo de violencia, fomentando la socialización preventiva, además de crear mecanismos para actuar con rapidez cuando se detecte algún caso.

En su comparecencia, Uriarte señaló que «la escuela es un sitio inmejorable para realizar grandes cambios, pero no puede hacerlo sola, necesita apoyo de instituciones y entidades» como las que han participado en la elaboración del plan: Emakunde, diputaciones, ayuntamientos, asociaciones LGTBI, asociaciones de mujeres y universidades.

Más información

Fotos

Vídeos