Limosna a través del móvil

Un vagabundo pide limosna en la calle junto a un cartel con el código QR./
Un vagabundo pide limosna en la calle junto a un cartel con el código QR.

En China los mendigos están empezando a pedir ayuda con códigos QR a través de pagos mediante el móvil

Mikel Madinabeitia
MIKEL MADINABEITIA

Podría ser un capítulo de 'Mr Robot' o 'Black Mirror' pero está sucediendo en China, el origen de la mayoría de las novedades tecnológicas. Desde hace medio año se ha implementado una prueba piloto para que los mendigos y vagabundos de las ciudades puedan solicitar donaciones o limosnas a través de un código QR. Es decir, a través de pagos móviles vía WeChat Wallet o Alipay.

Aunque suene a chino, nunca mejor dicho, estas operaciones tienen un apellido. Y es que entre líneas se lee que detrás de todo esto se concluye que el dinero en efectivo podría desaparecer de algunos países, al menos los más avanzados tecnológicamente. China está realizando pruebas piloto y ya saben que si allí funciona, es el primer paso para que se exporte a Occidente.

Este proyecto está impulsado por compañías tan poderosas como Alibaba y WeChat, quienes se han aliado con diversas empresas para donar smartphones básicos a mendigos y vagabundos ubicados en aéreas turísticas. Con cada smartphone se incluye un código QR y un ID de billetera virtual, lo que servirá para recibir las donaciones gracias a las plataformas de pagos móviles, donaciones que a su vez se usarán por medio del smartphone para adquirir comida y otros artículos.

Este proyecto está impulsado por compañías como Alibaba y WeChat, quienes se han aliado con diversas empresas para donar smartphones básicos a mendigos

Las personas que deseen donar sólo deberán escanear el código QR, con lo que no les costará dinero. La pregunta que surge es la siguiente: ¿de dónde sale el dinero para las donaciones? De las compañías, ya que ellas recibirán información de los donantes para enviarles publicidad directa a sus smartphones, publicidad que es vendida por los dueños de las plataformas de pagos móviles, es decir, WeChat y Alipay.

Estreno en abril

La prueba arrancó el pasado abril en Jinan, una ciudad en la provincia de Shandong, y recientemente se acaba de extender a 10 nuevas ciudades, incluida Beijing, donde se está haciendo común ver vagabundos con un código QR colgado del cuello, o gente en las aceras con letreros gigantes donde nos invitan a escanear dicho código.

Indagando un poco más, se intuye que es una operación interconectada. Por un lado, los ciudadanos donan sin dar un céntimo a cambio de publicidad. Los dueños de las plataformas, por su parte, venden la actividad de sus clientes a las compañías. Mientras, las compañías reciben la información a cambio de comprar publicidad, que es enviada vía geolocalización y de acuerdo al perfil de cada usuario. Y, por último, los vagabundos reciben dinero virtual, que es apenas una diminuta parte de estas ganancias.

Las estimaciones apuntan que un vagabundo se está llevando entre 10 y 22 céntimos de dólar por escaneo

A pesar de que no existen datos oficiales de cuánto dinero se está llevando un vagabundo a través de los pagos móviles, las estimaciones nos hablan de entre 10 y 22 céntimos de dólar por escaneo, lo que se llega a traducir en hasta 650 dólares mensuales dependiendo de las horas que dedique cada persona a cazar escaneos en las calles. Es decir, un vagabundo puede recibir más que el salario mínimo actual de algunas ciudades chinas, por lo que estamos ante algo que podría cambiar la forma de percibir dinero para siempre. Insisto con la pregunta, ¿desaparecerá el dinero en efectivo?

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