Delirios, pérdida de consciencia… Los devastadores efectos del estramonio, del que sale la burundanga

Una de las plantas de estramonio incautadas./
Una de las plantas de estramonio incautadas.

Hallado en Sopuerta uno de los escasos cultivos localizados de esta planta, usada para anular la voluntad de terceros

SOLANGE VÁZQUEZ

Los efectivos policiales, para los que las plantaciones de marihuana ya son un clásico, no están acostumbrados a encontrarse cultivos de estramonio, una planta que suele crecer libre por todo el país y que las autoridades retiran para evitar riesgos, ya que su alta toxicidad es muy conocida. De hecho, según fuentes cercanas al caso, la plantación de estramonio hallada en la localidad vizcaína de Sopuerta fue encontrada «casi por casualidad» cuando los miembros de la Guardia Civil estaban desmantelando una zona con 'maría'. Enseguida vieron que las plantas no habían salido de forma fortuita. «No es frecuente ver estos cultivos, aunque el estramonio usado como droga se esté poniendo de moda porque puede usarse para anular la voluntad de quien la toma», explican las mismas fuentes.

Aunque su producción masiva es inusual, sus efectos psicoactivos no son ningún secreto. Según explica en su web el colectivo vasco Ai Laket!-formado por usuarios y exusuarios de drogas que abogan por un consumo responsable y por minimizar riesgos-, el estramonio contiene principios activos como la atropina, la escopolamina y la hioscimina, entre otros, que producen delirios. También causa pérdida de consciencia o de la noción del paso del tiempo. «Ciertamente, se reportan muy pocos efectos placenteros; por el contrario, son mayoritarias las experiencias negativas”, indican en Ai Laket! Sequedad de boca, dolor de cabeza, náuseas, ataques de ansiedad, sensación de miedo, amnesia parcial o total... y, en grandes dosis, dificultad para respirar, parada cardiaca, coma e incluso muerte. “Su consumo es muy arriesgado», recoge el colectivo en su web, donde destacan que la mayoría de los que la han probado (normalmente, se ingiere sin más o en infusión) «no repetirían la experiencia». Para ellos, sus efectos «no son para un uso lúdico».

Precisamente, su uso es lo preocupante. El estramonio es lo que vulgarmente se llama burundanga, aunque bajo este nombre empiece a englobarse ya toda sustancia que anule la voluntad. Según Javier Ogando, presidente de la sección de Toxicomanías de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, las drogas se toman para experimentar los efectos uno mismo o en terceras personas... y este parece ser el caso del estramonio. «Si lo toma uno mismo es para buscar un estado alterado de conciencia, como de riesgo controlado, pero si se le da a alguien que no sabe a lo que se está sometiendo está claro que se usa con finalidad delictiva: para robar o violar», apunta Ogando. La aparición del estramonio en forma de plantación indica, según apunta el experto, que existe una demanda del producto.

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