Cuidado si encontramos un móvil

Cuidado si encontramos un móvil

Existe riesgo de cometer un delito por apropiación indebida si no devolvemos lo que encontramos

ALBERTO ARTIGASSAN SEBASTIÁN

¿Alguna vez has dicho ‘esto es mío’ cuando has encontrado un móvil o una cartera con dinero en la calle? ¿En el guardarropas de la discoteca te han dicho que ahí no has dejado nada y has tenido que volver a casa sin chaqueta y helada o helado de frío? O... ¿quizá un día actualizaste tu cartilla de ahorros y viste que sin venir a cuento alguien te había hecho una transferencia de 200 euros? Estos son los ejemplos más comunes que maneja la Policía para advertir del riesgo de algo que no todo el mundo conoce. El peligro de cometer un delito por apropiación indebida si no devolvemos lo que encontramos.

Teniendo en cuanta que al año hay más de 200.000 denuncias en el Estado por sustracción de móviles o pérdidas, hay muchas posibilidades de encontrarse con el dilema de devolverlo o no. Quedárselo siempre es delito en el caso de que el aparato supere el precio de los 400 euros.

¿Cómo actuar correctamente sin ser un gorrón? Lo que deberíamos hacer es no utilizar el móvil encontrado para ahorrar batería, esperar a que el propio dueño te llame, pero si no lo hace en dos o tres horas sería apropiado llamar a algún contacto de la agenda. Si no es posible hay que acercarse a una de las oficinas de objetos perdidos que los distintos ayuntamientos ponen a disposición del ciudadano para entregarlo y rellenar un pequeño formulario. En caso de no contar con una oficina cerca también se puede acudir a una comisaría de Policía.

Transcurridos unos meses desde el hallazgo y si nadie lo reclama, te lo puedes quedar. Eso sí, de forma legal. La apropiación indebida esta castigada con multas, cuya cuantía depende del precio en el mercado del objeto encontrado. Si es lugar de un móvil lo hallado tiene un valor artístico, histórico o cultural, la pena será de prisión de seis meses a dos años.

No es un tema menor. Miles de personas tienen antecedentes penales por no haber devuelto teléfonos de alta gama, porque el riesgo de ser descubierto es elevado. Estos terminales cuentan con un IMEI que permite que cualquier operadora de telefonía, previa orden judicial, conozca quién está utilizándolo. Por ejemplo, supongamos que un amigo se encuentra un móvil de alta gama en una parada de autobús. Dispuesto a lucrarse, decide llevárselo a otro amigo que es un especialista en liberar terminales y resetearlos. A su vez, el dueño del móvil, abatido por lo desasperación lógica de la pérdida, ha puesto una denuncia en una comisaría de Policía. Los agentes persiguen el delito y reclaman a los diferentes operadores que cuándo algún cliente titular de una SIM de esa compañía realice una conexión desde esa terminal se le remitan los datos. El círculo se cierra y ya está el caso resuelto. El que quiso hacer negocio con el móvil encontrado solo ha conseguido cargarse con un antecedente policial para toda su vida.

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