Los consumos de alcohol, tabaco y cannabis en Euskadi siguen siendo de los más altos de Europa

Un hombre hace un porrro.
Un hombre hace un porrro. / AFP

El Gobierno vasco aprueba el VII Plan de Adicciones

MARÍA JOSÉ CARRERO

«Los consumos de alcohol, tabaco y cannabis en Euskadi siguen a la cabeza de Europa y se constata una baja percepción del riesgo, sobre todo en el caso de las bebidas y del hachís». Esta es una de las principales conclusiones del Departamento de Salud al presentar el VII Plan Vasco de Adicciones. El documento, aprobado este martes por el Gabinete Urkullu, tiene como objetivo ser el instrumento de planificación, ordenación y coordinación de todas las estrategias e intervenciones que en materia de adicciones se desarrollan en Euskadi. Para elaborarlo, se han tenido en cuenta «las aportaciones de más de 74 personas de diferentes instituciones y entidades», ha indicado el consejero Jon Darpón.

El diagnóstico que los expertos realizan sobre las conductas adictivas en el País Vasco es que «se ha reducido la incidencia del tabaquismo, por los importantes esfuerzos realizados en este ámbito, aunque es fundamental seguir trabajando y no bajar la guardia, para evitar dar pasos atrás».

Por el contrario, el consumo intensivo de alcohol «sigue siendo muy preocupante muy especialmente el cambio de patrones entre las personas más jóvenes». Asimismo, se constata la irrupción de nuevas sustancias ilegales «a un ritmo acelerado», por lo que el nuevo plan propugna «incidir en la vigilancia» para saber cuál es su toxicidad y los efectos que acarrea.

Tecnologías digitales

Además, el documento se refiere al incremento de «nuevas conductas adictivas asociadas a las tecnologías digitales, también en lo relativo a los juegos de azar, que apuntan a una necesidad de reforzar la prevención en este campo».

A partir de este diagnóstico, el VII Plan de Adicciones de Euskadi pretende disminuir el consumo de sustancias tóxicas y las adicciones de comportamiento mediante acciones preventivas y de promoción de la salud, así como buscar la reducción de la oferta y la demanda e impulsar la asistencia sociosanitaria y la inclusión social para las personas afectadas.

Para conseguirlo, es necesaria la implicación de los ayuntamientos, por ser las instituciones más próximas. En este sentido, Jon Darpón ha detallado que en la actualidad 48 municipios de Euskadi disponen de un plan de drogodependencias y que el 85% de la población vasca vive en una localidad que cuenta con equipo de prevención o plan local de adicciones.

Los programas propios de cada ayuntamiento, junto con la aplicación de la Ley de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias, aprobada el año pasado, deben ser las herramientas para «consolidar hábitos saludables y reducir los consumos y conductas de riesgo», ha resaltado el consejero.

Fotos

Vídeos