La confesión era una novela

Liu Yongbiao posa ante la estatua de Zhang Henshui, un escritor chino al que admira.
Liu Yongbiao posa ante la estatua de Zhang Henshui, un escritor chino al que admira.

Detienen a un escritor sospechoso de haber matado a cuatro personas hace 22 años. El crimen inspiró una de sus obras

ZIGOR ALDAMA SHANGHÁI.

De por sí, un asesinato siempre es noticia en China. Al fin y al cabo, a pesar de sumar 1.400 millones de habitantes, el gigante asiático es un país con una tasa de delincuencia muy baja. Y si se trata de un crimen múltiple y lo ha cometido alguien con cierta notoriedad, es imposible que el caso no salte a las portadas de la prensa. No obstante, la historia del escritor Liu Yongbiao va un paso más allá. Es una novela negra. Literalmente.

Los hechos se remontan al 29 de noviembre de 1995, cuando cuatro personas fueron asesinadas durante el robo a un hostal en la provincia oriental de Zhejiang. Dos asaltantes mataron a los dos propietarios del negocio, a su nieto y a un cliente que se encontraba hospedado allí y que los descubrió robando. Los golpearon en la cabeza con un objeto contundente y huyeron. En aquel momento, los análisis de ADN eran ciencia ficción, así que el caso quedó sin resolver.

Pero tanto China como la tecnología han avanzado, y hace unos días alguien reabrió el expediente y recuperó las pruebas que los policías habían guardado meticulosamente hace 22 años. Aparentemente, gracias a los restos hallados en una colilla, los investigadores lograron relacionar a Liu y a su vecino Wang, ambos naturales de la provincia central de Anhui, con los crímenes. Ayer, el escritor fue detenido y recibió a los agentes con una frase que parece sacada de sus historias: «Os he estado esperando todo este tiempo».

'El secreto culpable'

Es más, todo apunta a que el trágico episodio inspiró a Liu para redactar 'El secreto culpable', una novela fue publicada en 2010 y que en su prólogo ya daba una pista que solo ahora cobra sentido: «Quiero escribir una novela sobre una bella escritora que ha matado a varias personas, pero cuyos crímenes quedan sin resolver», escribió Liu en el prólogo de un libro que explora la depauperada vida de los campesinos, una pobreza que a él le habría llevado a cometer los asesinatos.

Aunque de momento Liu es solo sospechoso, la Policía tiene pocas dudas sobre su culpabilidad. De hecho, el propio escritor confesó que durante los diez primeros años tuvo siempre cerca veneno para suicidarse, pero que no reunió el valor suficiente para hacerlo. Incluso había escrito una carta de despedida dirigida a su mujer, que desconocía lo sucedido, en la que justificaba su muerte asegurando que al fin podía ser libre. «He sufrido este tormento durante mucho tiempo», le decía.

Los especialistas ahora tendrán que cotejar las muestras de ADN y encajar todas las piezas del puzle. Si lo logran, el juez podría dictar la pena de muerte para Liu y para Wang. Es, sin duda, un triste final para un autor que formaba parte de la Asociación China de Escritores y que saltó a la fama en 2005 con su novela 'Una película'. Además de obtener diferentes premios, una novela romántica que publicó hace tres años se ha convertido en una serie de televisión de 50 capítulos. Seguramente, Liu ya no escribirá más.

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