Los coches trucados de Volkswagen, en el desierto

La marca almacena 350.000 vehículos en un solar de California y en otros 36 emplazamientos de EE UU. Son las máquinas de contaminar que vendió entre 2009 y 2015

Una inmensa parcela desértica de Victorville, en California, concentra miles de coches de la compañía alemana./REUTERS
Una inmensa parcela desértica de Victorville, en California, concentra miles de coches de la compañía alemana. / REUTERS
ICÍAR OCHOA DE OLANO

A primera vista, la captura aérea podría pasar por una desoladora urbanización en los arrabales de una megalópolis tercermundista, pero su diseño cartesiano desecha la idea. No son construcciones lo que se apila junto a ese avión que asoma por la derecha. Todas esas hileras de puntos rojos, negros y blancos que aparecen agrupados en rectángulos perfectamente alineados dentro de los dominios de un gigantesco cuadrado son máquinas de contaminar de cuatro ruedas. Las fabricó Volkswagen entre 2009 y septiembre de 2015, cuando se destapó uno de los mayores escándalos de la historia del sector de la automoción.

El coloso alemán de la industria automovilística había instalado ilegalmente un 'software' para cambiar los resultados de los controles técnicos de emisiones contaminantes en once millones de automóviles diésel. Como resultado del fraude, sus motores habían sorteado con éxito los estándares de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) pese a emitir hasta 40 veces el límite legal de óxido de nitrógeno. Obligado a hacerse con ellos y revisarlos para modificar el sistema, Volkswagen lleva recuperados 350.000 de esos automóviles, por los que ha desembolsado 5,7 millones. Los almacena cerca de Victorville, en un inmenso solar del desierto de California; en un estadio de fútbol clausurado de un suburbio de Detroit; en una antigua fábrica de papel de Minnesota; y así en otros 34 emplazamientos variopintos del país.

Recuperar y reparar

El fabricante teutón aceptó gastar algo más de 20.000 millones de euros en Estados Unidos para atender las reclamaciones de propietarios, concesionarios y reguladores ambientales. Además, se ofreció a recomprar allí unos 500.000 vehículos trucados. Según los últimos datos facilitados por la propia empresa, hasta el pasado mes de febrero había reparado cerca del 83% de los vehículos recuperados y hasta mediados de ese mes se había dirigido por carta a 437.273 conductores afectados para ofrecerles 6,5 millones de euros en recompras y compensaciones económicas.

Hace apenas un año, en abril de 2017, la compañía con sede en Wolfsburgo fue sentenciada a tres años de libertad condicional después de declararse culpable de tres cargos por delitos graves y apoquinar 3.500 millones de euros en multas federales.

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