Uno de cada cinco menores en Euskadi vive en riesgo de pobreza relativa

Un informe presentado ayer por Unicef desvela que su situación es mejor que la media estatal, a pesar de la escasez

DVSAN SEBASTIÁN.

Un informe presentado por Unicef desvela que la situación de los menores en Euskadi es mejor que la media estatal, pero señala la escasa inversión pública en políticas de protección a la infancia. Según la ONG, en 2015, más de una de cada cinco personas menores de edad (el 22,8%) vivía en Euskadi en hogares en situación de riesgo de pobreza relativa (en 2014 eran el 21,6%). En el conjunto del Estado, Euskadi se sitúa, tras Cantabria, con una de las tasas más bajas.

El informe 'Situación de la infancia y adolescencia en Euskadi. Hacia un Pacto Vasco por la Infancia y la Adolescencia', fue presentado ayer en Bilbao por el presidente y la coordinadora del comité en Bizkaia, Isidro Elezgarai y Elsa Fuente, respectivamente.

El informe apunta además que un porcentaje algo mayor (el 25,3%), en torno a casi una cuarta parte de los menores, vivía en 2015 en una situación de riesgo de pobreza o exclusión social, de acuerdo con la definición que al respecto realiza Eurostat. Esta tasa ha aumentado en Euskadi en cinco puntos porcentuales desde 2010 y es superior a la correspondiente al conjunto de la población.

El estudio, que aborda aspectos como la salud, la educación o el bienestar material de la infancia, pone el foco en la necesidad de un acuerdo interinstitucional en aras de que aquellos aspectos relacionados con la infancia tengan cada vez más relevancia en las políticas públicas.

En esta línea, ambos responsables reclamaron una mayor inversión pública en términos de familia e infancia dentro de la partida de protección social, lo que supondría «una profunda reestructuración del actual sistema, que esta especialmente orientado a proteger a la población adulta y mayor», consideró Elezgarai.

En 2015 la función de familia e infancia supuso un gasto de 223,2 euros por habitante, frente a los 3.000 euros de media por persona que se derivan del gasto total destinado al ámbito de la vejez.

Asimismo, el Comité de Unicef en el País Vasco reivindicó introducir en la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) un complemento económico por hijo menor de edad a cargo, además de avanzar hacia una prestación económica universal por hijo menor a cargo, lo que consideraron de «derecho subjetivo».

Pese a que a nivel general la situación de la infancia y la adolescencia es «buena» en Euskadi, un país que «protege», hay gente que «se queda fuera», apuntó Elezgarai, quien añadió que «las oportunidades y las condiciones de vida de los niños están muy determinadas por el estatus socioeconómico de su familia, por el empleo, los ingresos y el capital cultural de sus progenitores».

Según datos extraídos de la última Encuesta Nacional de Salud 2011/2012, un 21,1% de niños y adolescentes vascos de 4 a 14 años de edad presenta riesgo de mala salud mental, esto es, cuadros de ansiedad o depresión. El dato se sitúa por delante de la media estatal, fijada en el 17,1 %.

En esta línea, la coordinadora reiteró la demanda ya expresada en anteriores ocasiones por Unicef de incorporar en el ámbito de la psiquiatría un acompañamiento a estos niños en salud mental, pues «muchas veces», reprochó, «se les está tratando igual que si fuesen adultos». «No es darles la mitad de un medicamento, sino tratarlos y acompañarlos», abundó.

En materia de salud, Fuente destacó asimismo el aumento de niños y jóvenes vascos de 2 a 17 años que presentan síntomas de obesidad o sobrepeso, que ha pasado del 19,5% en 2006 al 32,5% en 2012, para situarse actualmente por delante de la tasa que se observa en el conjunto del Estado.

Las cifras

223,2 euros
se destinan por habitante al apartado de 'familia e infancia', una cantidad que según constata Unicef resulta insuficiente.
21,1% de niños
de entre 4 y 14 años presenta riesgo de mala salud mental (ansiedad o depresión) según la Encuesta Nacional de Salud.

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