Diario Vasco

Un químico desmonta la teoría de la conspiración de los 'chemtrails'

Un químico desmonta la teoría de la conspiración de los 'chemtrails'
  • Xavier Giménez Font responde a dudas sobre las supuestas estelas químicas que algunas personas creen que dejan los aviones en el cielo

Los 'chemtrails' no existen. Eso es lo que pienda Xavier Giménez Font, profesor de Química de la Universidad de Barcelona. Aunque habrá muchas personas que no lo crean porque la de las estelas químicas (traducción de chemtrail) es una de las teorías de la conspiración más populares hoy en día.

Es fácil encontrar en la web y en las redes sociales miles de referencias a los 'chemtrails'. ¿Alguna vez se han fijado en el rastro blanco que dejan los aviones a su paso? Se llaman estelas de condensación y son fruto del vapor que despiden los motores, rápidamente condensado por las bajas temperaturas de la atmósfera a esas altitudes. Sin embargo, hay internautas que piensan que algunas de esas estelas permanecen más tiempo en el aire y contienen productos químicos. No hay acuerdo sobre el motivo y los autores de esta supuesta contaminación de la atmósfera, pero hay teorías para todos los gustos, algunos hablan de controlar el clima y otros de envenenar a la población para que tomen medicamentos. Los culpables podrían ser la CIA, la industria farmacéutica, o tal vez, extraterrestres. Hay de todo.

Aunque los argumentos de los amigos de las conspiraciones no tienen mucho peso, Giménez Font considera responder a las dudas y preguntas que, al parecer, le han planteado amigos y alumnos.

"En primer lugar, que las estelas permanezcan durante horas es perfectamente posible, aun siendo de agua", dice, ya que el principal argumento pasa porque el rastro no se diluye.

"Por otro lado, todas las estelas se expanden, todas", aunque depende de la temperatura. Además, comenta que "si el origen de las estelas fueran fumigaciones con compuestos químicos tóxicos, no tendrían el aspecto de nubes y probablemente serían invisibles. Además, desde 10.000 metros de altura llegarían tan diluidas al suelo que anularían su potencial efecto tóxico". Por todo ello concluye que, según su experiencia "y los cientos de fotografías disponibles en la red, es que los chemtrails continúan siendo agua".