Cazas para las militares rusas

Militares rusas, durante el desfile del Día de la Victoria en la plaza Roja de Moscú. / Y.K./REUTERS
Militares rusas, durante el desfile del Día de la Victoria en la plaza Roja de Moscú. / Y.K./REUTERS

Quince alumnas estudiarán para ser pilotos, la primera promoción desde la desaparición de la antigua URSS

DANIEL ROLDÁN

La presión ha hecho cambiar de opinión al todopoderoso Ejército ruso. Una presión que no ha venido por tensiones fronterizas con alguno de los países bálticos, los escarceos con Japón por las islas Kuriles o por algún que otro escarceo en la volcánica frontera ucraniana. No. La presión ha venido de las rusas, de las mujeres que quieren formar parte de uno de los ejércitos más grandes del mundo. Y más concretamente de sus fuerzas aéreas.

La «avalancha» de peticiones ha provocado que el Ministerio de Defensa acepte la incorporación de quince estudiantes para la Escuela de Aviación Militar de Krasnodar. «Hay muchas jóvenes que quieren ser pilotos. Recibimos cientos de cartas», explicó Serguéi Shoigú, ministro de Defensa. El curso comenzará el 1 de octubre y durará cinco años, donde las futuras ases de la aviación rusa deberán superar todas las pruebas físicas, académicas y técnicas. «No podemos ignorar este número de peticiones», recalcó el ministro.

A pesar de la gran demanda, las autoridades rusas decidieron que sólo fuera este primer grupo de afortunadas el que pase un examen por una comisión de ingreso en el que estarán incluidas dos de los mitos de la carrera espacial de la Unión Soviética: la octogenaria Valentina Tereshkova, la primera mujer que logró ser cosmonauta y viajar al espacio y Svetlana Savitskaya, la segunda mujer en llegar al espacio a bordo de la Soyuz-T7 y Soyuz-T12. Este trío de ases lo completa Marina Popovich, que posee 102 récords mundiales tras ser capaz de volar en 42 tipos de avión diferentes. Ellas tres son algunos de los ejemplos de la integración de la mujer en puestos importantes en el Ejército rojo.

Una política que se cortó con la caída de la Unión Soviética y que ahora se quiere recuperar. Incluso en la Segunda Guerra Mundial, la aviación roja contaba con todo un escuadrón formado exclusivamente por mujeres. Dos miembros de este escuadrón de cazas, Katya Budanova y Lydia Litvyak, recibieron la Medalla Roja por entrar en combate. Además de ellas, 'Las Brujas de la Noche', el 588.º Regimiento, estaba especializado en bombardeos nocturnos. Y también solo estaba formado por mujeres.

Herederas de Marvingt

La decisión de Rusia -que ya cuenta con 35.000 mujeres solo en sus fuerzas aéreas, que tiene unos 148.000 efectivos- se une a la de India, que ya el año pasado admitió también a tres estudiantes como pilotos de caza; una decisión que llegó diez años después de que su archienemigo Pakistán admitiera a que sus cazas estuvieran dirigidos por mujeres. En 1991, Estados Unidos permitió que hubiera féminas a mandos de aviones de combate, dos años después que lo hiciera Canadá. En España, Rosa García-Malea fue la primera piloto de combate que tuvo el Ejército del Aire. Ahora está en la Patrulla Águila, en San Javier (Murcia). Todas ellas son herederas de la francesa Marie Marvingt, considerada la primera piloto de combate de la historia y que participó en la Primera Guerra Mundial.

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