Las ONG británicas denuncian la falta de acceso al sistema bancario por la lucha antiterrorista

Oficina de Barclays en Wallington (Inglaterra). / Tom Hevezi (AP)

La agencia gubernamental dedicada a perseguir flujos ilegales de dinero ha detectado un centenar de casos en los que se ha aprovechado la pantalla de estas entidades para financiar a organizaciones terroristas

EUROPA PRESSLondres

Unas 300 ONG británicas se han visto obligadas a cerrar sus cuentas bancarias en los últimos dos años a causa de la campaña que el Gobierno de Reino Unido ha puesto en marcha para detectar flujos ilegales de dinero, especialmente los destinados a financiar organizaciones terroristas, lo que ha perjudicado a la ayuda humanitaria que prestan.

En los últimos años, la comunidad internacional ha estrechado el cerco sobre las finanzas de los grupos terroristas, lo que se ha traducido en legislaciones internas en el mismo sentido que, en el caso de Reino Unido, sumado a las normas contra el blanqueo de capitales, han impactado de lleno en las ONG que tienen su sede en el país europeo.

La agencia gubernamental dedicada a perseguir estos flujos ilegales, la FATF, ha detectado un centenar de casos en los que se ha aprovechado la pantalla de las ONG para financiar a organizaciones terroristas. Por ejemplo, en 2011 en Birmingham tres personas fueron condenadas por hacerse pasar por miembros de una ONG musulmana para costear un atentado.

Como consecuencia de ello, unas 300 ONG han sido expulsadas del sistema bancario y un millar han visto restringido su acceso al mismo, lo que les ha generado graves problemas para seguir funcionando con normalidad. Las más afectadas han sido las ONG de carácter musulmán.

"Los pagos atrasados o rechazados se han convertido en algo recurrente, lo que ha generado trastornos diarios o semanales a las ONG en el cumplimiento de sus objetivos", ha dicho a Reuters el director de la alianza británica de ONG musulmanas Muslim Charities Forum, Monowara Gani.

HSBC y Co-Operative Bank han cerrado la mayoría de las cuentas bancarias de ONG que tenían, de acuerdo con un estudio realizado por Reuters. "Creemos que los bancos, que antes competían por este negocio, ahora lo están rechazando", ha dicho Tim Boyes Watson, director ejecutivo de Mango, empresa dedicada a las finanzas del tercer sector.

Amnistía Internacional Reino Unido denunció en un informe publicado a final de 2016 cómo han procedido los bancos, que en muchos casos han cerrado las cuentas de las ONG de forma abrupta.

"El sector humanitario está lidiando con un vacío legal que ha permitido que organizaciones comerciales como los bancos establezcan las normas que determinan el riesgo de financiar este tipo de ayuda", ha reprochado Mike Parkinson, asesor político de Oxfam.

Prácticas arriesgadas

Esta situación ha empujado a algunas ONG a prácticas arriesgadas para hacer llegar el dinero a sus misiones en otros países.

"Estuve un año hablando con los bancos y todavía no tengo una cuenta, así que he tenido que enviar el dinero a través de Western Union, lo cual es más caro y complicado", ha dicho el director de una ONG médica que trabaja en Siria y que ha preferido no identificarse.

Otras organizaciones humanitarias han recurrido a métodos más primitivos. "Sé que algunas ONG están enviando el dinero en bolsas a través de la frontera con Siria", ha dicho Lisa Reilly, coordinadora ejecutiva del European Interagency Security Forum.

Buscando soluciones

No obstante, la banca británica también ha adoptado iniciativas para remediar la situación. HSBC ha creado un grupo especial para garantizar que las ONG que trabajan con la entidad financiera cumplen las leyes y ha creado una guía que ha enviado a 11.000 organizaciones humanitarias sobre cómo mantener sus cuentas limpias.

Barclays, en la misma línea, ha enviado un cuestionario a todas las ONG con las que trabaja. "La idea es que, si entendemos mejor a nuestros clientes y nos fiamos de sus procesos internos, entonces estaremos mejor posicionados para gestionar sus pagos", ha explicado David McHattie, que lidera la unidad dedicada a las ONG en Barclays.

El Gobierno, por su parte, creará un grupo de expertos formado por funcionarios, banqueros y ONG para abordar esta problemática. La primera reunión está prevista para el próximo mes de marzo. "Seguimos en contacto con las organizaciones humanitarias para entender el impacto que el amplio contexto de seguridad está teniendo en sus operaciones en zonas de conflicto", ha dicho un portavoz gubernamental a Reuters.

Save the Children "cree que un enfoque más equilibrado entre gobiernos, reguladores y ONG ayudará a reducir los delitos financieros mientras el trabajo para hacer llegar la ayuda humanitaria continúa", ha señalado la ONG en un comunicado enviado a Reuters.

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