Bilbao ya es una fiesta

Marijaia ya ha salido al balcón del Arriaga para dar comienzo a 9 días de fiesta. /
Marijaia ya ha salido al balcón del Arriaga para dar comienzo a 9 días de fiesta. / / FERNANDO GÓMEZ

Un pregón muy reivindicativo con un recuerdo a Cataluña y el lanzamiento del txupin han inaugurado la Aste Nagusia

YOLANDA VEIGA

Ya está lanzado el txupinazo. La sensación, que la imagen es la de siempre; la certeza, que cada edición de la Aste Nagusia es única. Con una puntualidad británica de la que podemos presumir los bilbaínos, se ha lanzado el txupín desde la balconada del Teatro Arriaga. Abajo, el gentío para recibir a Marijaia, esta vez de azul, aunque no azul Bilbao.

En un protagonismo armoniosamente compartido, han acompañado al emblema de las fiestas en el balcón la pregonera, Nati Ovelleiro, representante de la plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak (Bienvenidos Refugiados), con uniforme amarillo; y la txupinera, Ane Ortiz, de Askapeña, de rojo. Que se han entregado al ritual conocido, esperado desde agosto del año pasado.

«Es difícil que no se te caiga alguna lágrima, es muy emocionante», confesaba minutos antes de las siete Nati, que ha leído un pregón «consensuado» que ha recordado muy especialmente «a la gente que está escapando del horror». Ha empezando lanzando un cariñoso abrazo «al pueblo de Cataluña» y ha hecho campaña contra las agresiones sexistas: «Besos, caricias, ternura... baina 'erasorik ez'. Ni un susto más en las esquinas, La calle es de todas».

En euskera y castellano, la representante de Ongi Etorri Errefuxiatuak ha hecho una lectura reivindicativa: «Menos papeles y menos ley mordaza»; ha recordado que la Aste Nagusia son «la parada, el mantero, el ecologista, la comparsera, el estudiante...»; y ha reiterado el carácter de Bilbao como «ciudad acogedora, no solo en fiestas» para terminar diciendo que «en Bilbao nadie es ilegal».

La txupinera, de Askapeña, auguraba unas fiestas «inolvidables» que ella va a vivir al otro lado de la barra, porque normalmente le toca trabajar sirviendo cañas. «He pedido a la comparsa que me deje hacer algún turno, aunque sea solo una hora». Ha lanzado un txupín que sabe que es un encargo transitorio: «El txupín no es mío, es de todos los bilbaínos», ha advertido emocionada... y acalorada porque el día ha amanecido nuboso y lluvioso pero ha dejado una tarde soleada con unos agradables 24 grados.

Y esos bilbaínos (y más) a los que aludía la txupinera, lo han celebrado desde abajo, en una abarrotada plaza del Arriaga y en un ambiente festivo solo empañado un poco por la fea costumbre de unos pocos de lanzar harina y huevos, pese al reiterado llamamiento que se hace ya desde hace años por un txupín limpio. Luego muchos de estos jóvenes se han lanzado a la ría.

El txupinazo ha inaugurado nueve días de festejos que pese a estar en los inicios todavía ya están en pleno apogeo. Marijaia ha ido abriendo las txosnas, de una en una, que se están llenando poco a poco. Además, el ambiente de los hoteles, el teatro, las barracas, los toros... y hasta 400 actividades programadas.

Esta noche inaugurarán los espectáculos de los fuegos artificiales la pirotecnica Hermanos Ferrández S.L., de Murcia. En el apartado de conciertos, la actuación destacada de Zea Mays en Abandoibarra, Puerto Candelaria en la Plaza Nueva y Pablo Abraira en la Pérgola, además de las verbenas. Una larga noche por delante... hasta la diana de txistularis, a las diez de la mañana.

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