Los barcos vascos, preocupados ante el aumento de ataques piratas en el Índico

El 'Galerna III' fue el último atunero vasco atacado en aguas del Índico en noviembre. / ARMON
El 'Galerna III' fue el último atunero vasco atacado en aguas del Índico en noviembre. / ARMON

El 'Galerna III' fue el último atunero bermeotarra asaltado en noviembre en una zona a la que la flota vasca volverá en enero para la costera del rabil

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

La actividad de los piratas en el océano Índico no desaparece, sino que en las últimas semanas está adquiriendo de nuevo tintes peligrosos para los barcos que faenan en la zona. Este final del año va a estar marcado por un fuerte aumento en la actividad pirata en el Índico, a tenor de los cuatro intentos de ataque pirata ocurridos en una semana. Y aunque en este momento no hay barcos vascos en esas aguas, sí tienen previsto volver en enero para la costera del rabil, un túnido.

Según fuentes consultadas, el Centro de Coordinación de Información Marítima Regional de Madagascar (RMFRC) ha identificado esos intentos de ataques en tres áreas separadas del océano Índico. Frente a la costa de Somalia, seis hombres armados a bordo de una nave nodriza y un bote fueron interceptados por la fragata italiana Fasan de la fuerza naval europea Atalanta, durante los pasados 17 y 18 de noviembre. Se sospecha que atacaron un barco portacontenedores de Seychelles, a 285 millas al sudeste de Mogadiscio, con un lanzacohetes, y luego se aproximaron a un barco pesquero a 160 kilómetros de distancia. Los seis hombres fueron detenidos y entregados a las autoridades de Seychelles para ser juzgados. El pasado 21 de noviembre frente a Yemen, el petrolero Great Star, con bandera de Panamá, fue atacado por dos esquifes piratas que abrieron fuego contra su proa. La Guardia Costera yemení registró el barco sin encontrar a bordo a los atacantes.

Igualmente, el 23 de noviembre, tres esquifes piratas también abrieron fuego contra el granelero Kamlesh, de bandera chipriota con 27 marineros indios a bordo, e intentaron rodearlo a 70 millas de Muscat. La intervención de la fragata india Trikand en patrulla en el área ayudó a los atacantes a huir. «Estos cuatro intentos de ataque en el espacio de una semana no permitieron a los atacantes acercarse a los barcos involucrados, gracias a las medidas de protección tomadas por la mayoría de los armamentos y la rápida acción de los buques de guerra presente en la zona», subraya el CRFIM. «Estos intentos, por lo tanto, aumentan el grado de amenaza a las flotas pesqueras y comerciales después de cinco meses de relativa calma en el oeste del océano Índico», añade.

El pasado 18 de noviembre, los servicios de seguridad del 'Galerna III', atunero de la empresa Albacora de Bermeo, tuvieron que lanzar tiros disuasorios ante la presencia de una lancha sospechosa que se acercaba por popa. Se encontraban al noroeste de la isla de Mahe, dentro de las aguas internacionales, y hasta ese momento nadie se había percatado de nada. Todo parecía normal. Rápidamente, el capitán dio la voz de alarma y «los marineros se metieron en el túnel de seguridad», tal y como establece el protocolo de actuación. El barco pirata estaba a poco más de milla y media cuando los vigilantes efectuaron los tiros en vista del peligroso acercamiento. Después, los piratas fueron detenidos por una fragata inglesa.

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