El balón gástrico que ayuda a perder peso: una píldora que quita el apetito

El proceso total no dura más de 15 minutos. El globo quedará flotando en el estómago, ocupando las dos terceras partes del mismo

R.ISAN SEBASTIÁN

Hasta ahora el balón intragástrico (BIG) se introducía por la boca mediante endoscopia y se retiraba de la misma forma a los 6 meses de tratamiento. Pero desde el pasado mes de julio este balón se puede tragar como si fuera una aspirina. El «autobalón», como lo denomina Gontrand López-Nava, director de la Unidad de endoscopia bariatrica en el Hospital Universitario HM Sanchinarro, viene dentro de una cápsula, unida a un catéter muy delgado y lo suficientemente largo para que, una vez el paciente lo haya ingerido, pueda llenarse desde fuera de la boca.

Tras ello, el profesional, a través de una radiografía, comprueba que la cápsula está correctamente alojada en la cavidad gástrica y la llena con 550 mililitros de suero. Tras ello, desprende el catéter, y lo extrae por la boca. El proceso total no dura más de 15 minutos. «El globo quedará flotando en el estómago, ocupando las dos terceras partes del mismo, lo que proporciona al paciente una sensación de saciedad que le ayudará a comer menos y perder peso durante los cuatro meses que permanece su interior» explica el doctor López-Nava.

¿Molestias? «La deglución de la cápsula puede ser ligeramente molesta para algunos pacientes y se puede sentir una mínima sensación de náusea. Durante los primeros días posteriores, es normal tener algún vómito o náuseas, que no implican mayor riesgo. Pasados 4 meses, el balón se abre y tanto el líquido alojado en su interior como el material con el que está fabricado -una silicona fina- se expulsan con la evacuación. No es necesaria, por tanto, una endoscopia, que sí lo era con el otro balón», añade el especialista. «La única desventaja frente al endoscópico es la duración: un año frente a cuatro meses».

Fotos

Vídeos