Aumenta el número de personas que lleva más de 5 años viviendo en la calle

Una persona sin hogar, durmiendo en la calle Reina Regente de Donostia./LOBO ALTUNAGráfico
Una persona sin hogar, durmiendo en la calle Reina Regente de Donostia. / LOBO ALTUNA

El perfil del sin techo en Euskadi es el de un varón de más de 45 años, con estudios primarios y que percibe alguna prestación económica

ESTRELLA VALLEJOSAN SEBASTIÁN.

Para alrededor de un centenar de personas la esperanza de salir de la calle y volver a vivir bajo un techo de forma continuada es una meta que se aleja en el horizonte. Y cuanto más tiempo transcurre, más se les complica la posibilidad de encontrar un hogar.

Según el último recuento elaborado por el Departamento de Políticas Sociales del Gobierno Vasco realizado la noche del 26 al 27 de octubre de 2016, la situación del 28% de los sin techo se cronifica con el paso de los años. Aunque la presencia de quienes viven en la calle desde hace menos de doce meses sea la mayoritaria (30%), la gravedad se cierne sobre las cerca de cien personas sin hogar que llevan más de un lustro buscando cada noche un lugar en el que guarecerse, una cifra que en Euskadi ha crecido cuatro puntos desde el anterior estudio en 2014.

Durante la inauguración ayer de la III Jornada sobre Exclusión Residencial en Euskadi, la consejera de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, expuso que entre los datos más relevantes obtenidos figura que el número total de personas que pernoctan en las calles vascas descendió a 274 el pasado año, frente a los 323 de 2014. A pesar de la mejora en los resultados, la consejera subrayó que «necesariamente estamos preocupados» e insistió en que «la inclusión social de la persona excluida es una prioridad».

Más mayores

Artolazabal subrayó que el trabajo que se realiza en Euskadi es «de los más desarrollados de Europa gracias a las experiencias piloto que realizan el conjunto de las instituciones» e indicó que el recuento, que se llevó a cabo en 24 capitales y municipios de Euskadi, concluyó que el 40% de las personas que pernoctan en la calle tiene menos de 35 años, aunque lo que verdaderamente inquieta es el aumento de personas mayores de 55.

En el recuento del año pasado se localizaron 274 sin techo, frente a los 323 de 2014

Aumenta la presencia de personas mayores de 55 años que pernoctan en la calle

Así, el perfil del sin techo sería el de un varón, autóctono, de 45 años que carece de estudios o únicamente tiene superada la educación primaria. Casi nueve de cada diez de las personas encuestadas están empadronadas. La mitad se declara activa desde el punto de vista del empleo pero únicamente un 8% dispone de un trabajo regular. Esta cifra se encuentra estrechamente ligada a otro dato proporcionado que revela que el 54% de las personas encuestadas percibe una prestación económica o ayuda pública y casi un 22% percibe la Renta de Garantía de Ingresos (RGI). «Entre quienes no la reciben, el 41% dice que no la ha solicitado».

Otro capítulo que mantiene alerta al departamento, además de que un 40% declara padecer problemas de salud grave o crónico, es el de las agresiones que se producen entre personas en situación de exclusión residencial grave. El 61% asegura haber sido víctima de algún delito, aunque sin lugar a dudas son las mujeres sin techo las que se encuentran más expuestas a situaciones de riesgo. Esta diferencia se aprecia fundamentalmente en el apartado de agresiones sexuales, donde un 20% de ellas admiten haberlas sufrido, frente a un 2% de los hombres.

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