Archivan el caso contra los acusados de tener relaciones con una menor tutelada en Vitoria

Centro de menores en Estíbaliz, donde residía la víctima. /RAFA GUTIÉRREZ
Centro de menores en Estíbaliz, donde residía la víctima. / RAFA GUTIÉRREZ

Queda probado que la chica, de 15 años entonces, frecuentaba un burdel, pero no que las relaciones con los adultos se efectuaran a cambio de dinero ni que ellos supieran su edad real

DAVID GONZÁLEZ

Caso cerrado. El juzgado ha declarado el archivo de la causa abierta contra dos hombres acusados de mantener relaciones sexuales con una chica de 15 años bajo tutela de la Diputación alavesa y residente en el centro foral de Estíbaliz, de quien se cree probado que «frecuentaba» un local de alterne de la ciudad en el que, según su propio testimonio, pudo haber tratado de introducir a otras mujeres para ejercer la prostitución. La investigación, centrada en los dos adultos que mantuvieron relaciones con ella -uno de ellos el propietario del local de citas- ha quedado archivada al no poder constatarse que estos tuvieran conocimiento de la edad de la chica.

Durante la instrucción de la causa, todos los involucrados hablaron en sede judicial y policial de «relaciones consentidas» y no se presentó prueba incriminatoria alguna, de manera que el Juzgado de Instrucción número 3 ha dado carpetazo al asunto. A los adultos se les investigaba por un supuesto delito de agresión sexual y por otro de prostitución de menores.

En el procedimiento no se valoró ni la actuación de la menor ni de la Diputación, institución que tenía su tutela y que, a través del Consejo del Menor, denunció el caso cuando tuvo sospechas del proceder de la chica. Eso sí, según el auto judicial al que ha tenido acceso este periódico, la titular del juzgado recuerda al Consejo del Menor que la adolescente «fue quien tomó la iniciativa en las relaciones, manteniendo el control sobre las mismas y poniendo fin a éstas cuando ella lo decidió».

Los investigados, quienes doblaban en edad a la joven, siempre defendieron que estas relaciones íntimas «fueron mantenidas libremente» y que «no tuvieron lugar a cambio de dinero» alguno. La menor corroboró esta versión en sus dos tomas de declaración.

La resolución que baja el telón al espinoso caso da por «probado» que la menor frecuentaba el local de alterne. «Así se desprende de su propia manifestación y de otros testimonios, pero no existe ninguna prueba de que se prostituyera», agrega. La magistrada remarca a las partes que la tutelada «ocultó su verdadera edad» a los dos adultos encausados. Para su decisión valoró en especial el testimonio de la víctima. «Su aspecto físico puede conducir a error y es que tanto su apariencia física como su madurez a la hora de expresarse son las de una persona mayor a la que corresponde su edad real».

Viajes frecuentes

En el momento de los hechos investigados, la chica, de origen extranjero, residía en el centro foral Estíbaliz, con capacidad para nueve plazas. Al trascender el caso, desvelado en exclusiva por este periódico, la trasladaron a otro complejo situado fuera de la provincia.

Antes de que se judicializara, se fugó de Estíbaliz hasta en nueve ocasiones. Según su declaración, acudió la mayoría de ellas al burdel. Estas escapadas se sucedieron entre el verano y el primer fin de semana de octubre del año pasado. La Administración foral lo denunció a las autoridades después de que un monitor alertara a la Policía Local en una llamada realizada la madrugada del 7 de octubre de 2016.

Tirón de orejas a la acusación foral

Cuando el Juzgado archivó el caso, el Consejo del Menor recurrió la decisión. Quizá el subconsciente jugó una mala pasada a sus letrados o forzaron demasiado en su argumentación, pero incluyeron una curiosa razón que les valió una severa reprimenda de la magistrada en su auto de archivo. En concreto, la juez viene a reprender a la acusación particular porque «sorprenden sobremanera los argumentos (...) y es que se da por supuesto no sólo que la menor ejercía la prostitución, sino que mediaba y gestionaba los servicios del prostíbulo. De ser ciertas tales afirmaciones y sin ningún tipo de sustento probatorio consistente, sería necesario remitirlas a la Fiscalía de Menores, a fin de que desde allí se investigara a su cliente como autora de un delito». Esto no ha ocurrido.

El caso tomó cuerpo cuatro días después de esa fuga denunciada a la Guardia urbana. La adolescente, presuntamente, agredió en plena calle a otra chica, quien entonces la acusó de haber mediado para que trabajara en el burdel. Esa revelación abrió otra línea de investigación en la comisaría de Aguirrelanda. La menor -que había llegado a Estíbaliz en abril del año pasado debido a su situación de desamparo y fue puesta bajo tutela en mayo- fue llamada a declarar. Admitió entonces a los agentes que mantuvo relaciones con dos adultos. Uno, el responsable del club de alterne. También reconoció que animó a dos chicas adultas a ejercer la prostitución y contó sus escarceos con los hombres, en los que se centró la investigación. El juzgado convocó a todas las partes para que dieran su versión de los hechos. Se tomó declaración a todos los implicados. La adolescente, los dos adultos investigados, otro que trató de conquistarla y las dos supuestas prostitutas. Nadie reconoció que se la forzara a mantener relaciones. Ni siquiera ella. El responsable del club quien siempre defendió que hubo consentimiento.

Sí trascendieron sus estancias en el burdel y su mediación. Se dejaron pasar por no ser éste el juzgado competente. El Consejo del Menor recurrió la decisión judicial de retirar los cargos a los procesados, pero tan sólo demoró unos meses el carpetazo definitivo.

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