ELA exige al lehendakari que cese al consejero de Salud, Jon Darpón

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón. /efe
El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón. / efe

Acusa a la dirección de Osakidetza de conocer desde hace años la existencia de «un 'looby', compuesto por jefes de Servicio, «que eligen a quién se va a contratar y quién se queda en el Servicio después de la OPE»

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZ

La madeja llevaba tiempo enredándose pero ha sido este año cuando alguien ha cortado el hilo. Con el escándalo de las supuestas filtraciones en las oposiciones de Osakidetza ya bajo investigación, tanto interna como judicial, el mosaico dibujado este martes por los sindicatos señaló «al lobby formado por los jefes de servicio de varias especialidades médicas, que eligen a quién se va a contratar y quién se queda en el servicio después de la OPE», denunció ELA en una concentración a las puertas de la sede de Osakidetza en Bilbao. La cascada de quejas y denuncias parece incesante. Los sindicatos aseguran que ese «entramado» afecta a las categorías médicas, pero no al resto.

La central no eximió de responsabilidad a las direcciones de cada centro y organización, y al consejero de Salud, Jon Darpón, cuyo cese reclamaron. «Osakidetza -dijo el representante de ELA, Pello Igeregi- es consciente y sabedora de lo que estaba pasando en los servicios médicos antes de que la OPE se pusiese en marcha, porque nosotros se lo hemos transmitido directamente, tanto al propio consejero de Salud como a los diferentes directores de Recursos Humanos que ha tenido el Servicio». Los hechos posteriores, que dejan ya cuatro convocatorias de especialidades médicas suspendidas (Cardiología, Cirugía Vascular y Angiología, Anestesia y Cirugía Plástica) y una prueba práctica de Pediatría Hospitalaria anulada, demuestran que no se trató de una advertencia sin sentido.

«Osakidetza es consciente de lo que estaba pasando en los servicios médicos antes de la OPE» Pello Igeregi, Sindicato ELA

ESK, que presentará ante la Fiscalía todas sus pruebas probablemente esta misma semana, ahondó en la acusación: «Este sistema era conocido hacia arriba y hacia abajo. Hago también autocrítica, porque era conocido por personal sindical, por los profesionales, por las jefaturas. No me tiembla la voz por decirlo. Pero no ha sido hasta ahora cuando hemos conseguido los indicios», afirma Patxi Nicolau, de ESK, sindicato al que pertenecen tres de los médicos que han sacado a la luz las posibles irregularidades.

«No es un lobby aislado. Este sistema era conocido hacia arriba y hacia abajo, incluidos los sindicatos» Patxi Nicolau, Sindicato ESK

El caso ha abierto en canal «un secreto a voces», dicen en círculos sanitarios. Ya en marzo, ESK publicó en su blog un escrito de denuncia que tituló «Supongamos». En el texto, hablaba de la posibilidad de que la OPE para personal facultativo especialista «en realidad sea una pantomima; conocida, tolerada y favorecida por las jefaturas de los servicios, gestores de las OSIs y responsables de la Administración». A día de hoy, Osakidetza mantiene abiertos cuatro expedientes informativos. También la Fiscalía Superior del País Vasco ha abierto diligencias. Lo que se sabe es que un cirujano del Hospital Donostia envió una carta a la directora y al responsable de Recursos Humanos de Osakidetza -María Jesús Múgica y Juan Carlos Soto, respectivamente- en la que expresaba sus sospechas de que ciertos opositores conocían de antemano los exámenes. A posteriori, el grupo parlamentario Elkarrekin Podemos y el sindicato ESK hicieron públicas sendas actas en las que predijeron ante notario los nombres de las personas que iban a sacar las mejores notas en el examen de Anestesia y Reanimación. Además, EH Bildu presentó un informe de LAB con diez categorías en el punto de mira. El Sindicato Médico de Euskadi (SME) hizo público su informe con sospechas en doce especialidades médicas.

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