Más de 4.000 vascos se quedan sin carné de conducir por la huelga de examinadores

Un profesor de autoescuela enseña a conducir a una joven. /MANU CECILIO
Un profesor de autoescuela enseña a conducir a una joven. / MANU CECILIO

La protesta iniciada en junio aboca a las autoescuelas a despedir a profesores e, incluso, al cierre, segun su federación

MARTA FDEZ. VALLEJO

Más de 4.000 vascos no han podido sacar el carné de conducir desde el pasado mes de junio por la huelga que mantienen los examinadores. Los responsables de las autoescuelas aseguran que estos negocios están sufriendo «graves pérdidas económicas» y que si continúan los paros muchos se verán abocados a despedir a trabajadores e, incluso, al cierre. Los examinadores, que son funcionarios que dependen de la Dirección General de Tráfico, reclaman incrementos en sus retribuciones y no han llegado a un acuerdo en la última reunión con la DGT por lo que los paros continuarán en septiembre, aunque serán intermitentes y no tendrán carácter de huelga indefinida, como tenían previsto hacer a partir del próximo día 4.

Desde el pasado 19 de junio hasta finales de julio, estos técnicos de Tráfico han llevado a cabo una huelga de tres días a la semana, lo que ha provocado que se anulen cerca de 6.000 exámenes, según los datos aportados por la Federación Vasca de Autoescuelas. Algunas de esas citas se han retrasado y se realizaron días más tarde, por lo que la cifra de afectados es menor, pero supera ya los 4.000 aspirantes a conductores, puntualizan desde la federación. El conflicto afecta a los exámenes prácticos, ya que la DGT sigue realizando las pruebas teóricas con los funcionarios de oficina, empleados con una categoría distinta a la de los examinadores que evalúan a los futuros automovilistas a bordo del vehículo.

El responsable de la agrupación de autoescuelas en Euskadi, Íñigo Montenegro, alerta de la complicada situación del sector a causa del largo conflicto laboral de los examinadores. «Las autoescuelas han trabajado al 40% en junio y julio; y en agosto, al 20%. Si continúan los paros, muchas no van a poder abrir en septiembre, tendrán que despedir empleados o hacer un ERE», advertía ayer después de que se hiciera público que la negociación con la DGT había fracasado. Algunas ya han prescindido de profesores durante el verano.

Montenegro explica que las autoescuelas se están vaciando de alumnos porque, al no poder examinarse, tampoco contratan clases prácticas. Prefieren esperar a que se acabe el conflicto. De rebote, los ingresos de estos centros se han desplomado. La federación no tiene datos concretos de las pérdidas económicas que se han podido producir en Euskadi durante la huelga, pero la organización empresarial española de las autoescuelas calculó en julio que pueden superar los 20 millones de euros. El último estudio realizado por la agrupación de consumidores Facua cifra en cerca de 700 euros lo que cuesta sacarse el carné de conducir a la primera con clases prácticas.

«Valorar nuestra labor»

El responsable vasco del gremio también alerta de los graves perjuicios que ocasionan a los alumnos estos paros, ya que muchos de ellos tienen urgencia por conseguir el carné. «Lo necesitan para optar a un empleo, presentarse a oposiciones o desplazarse a su puesto de trabajo. Sacarse el carné de conducir no es un capricho para muchas personas, es una necesidad», subraya.

Las autoescuelas no tienen papel alguno en la solución de este problema laboral, a pesar de ser «los principales perjudicados». «Es un conflicto entre la DGT y sus trabajadores», señala Montenegro, que confía en que se fijen unos servicios mínimos suficientes para evitar la «catástrofe» en el sector.

En su contexto

240 euros
euros piden de subida en el complemento específico los examinadores para compensar la «elevada complejidad técnica, peligrosidad, penosidad y complejidad» de su trabajo.
6.000 pruebas.
En el País Vasco se han suspendido cerca de 6.000 exámenes, entre el 19 de junio y fin de julio, aunque la cifra de afectados es menor porque algunas de esas pruebas se hicieron después.
Al 40% de su capacidad.
Las autoescuelas han estado trabajando al 40% de sus capacidad en junio y julio; y al 20% en agosto. Algunas ya plantean despidos de profesores e, incluso, cierres por las pérdidas económicas.

En Euskadi hay cerca de 25 examinadores, quince de ellos en Bizkaia. Su reclamación es económica. Piden un complemento específico en su salario «acorde» con las características de su puesto. «El plus actual es el mismo que el que tiene un trabajador de oficina de la DGT y deberíamos recibir uno superior, que valore las características del puesto, su elevada complejidad técnica, peligrosidad, penosidad y gran responsabilidad dentro de la seguridad vial», destaca el portavoz del colectivo en Euskadi, Aitor Guevara. En concreto, solicitan una subida de 240 euros mensuales.

La agrupación asegura que la DGT se comprometió en 2015 a que «se esforzaría» para lograr que reciban la compensación económica por parte de la Administración. «Pero desde entonces no ha hecho nada», censura Guevara. En la última reunión celebrada el martes, Tráfico mantenía inamovible su posición. La DGT manifestó que cualquier subida de sueldo a un funcionario la tiene que autorizar el Ministerio de Hacienda, y el Gobierno alegó que los incrementos salariales deben afectar a toda la plantilla.

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