Más de 4.000 parejas interrumpieron su convivencia en Euskadi en 2016

La custodia compartida de menores ha aumentado en casi cuatro puntos en el Estado, según datos del Instituto Nacional de Estadística

DV

Un total de 4.007 parejas decidieron interrumpir su convivencia en Euskadi en 2016, 25 menos que en 2015, lo que representa una tasa de 1,9 rupturas por cada mil habitantes, por debajo del 2,2 de la media nacional. Según un estudio difundido este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), de esas 4.007 rupturas de pareja, la inmensa mayoría, 3.863 fueron divorcios y 144 separaciones, mientras que no se produjeron nulidades.

Lo que sí ha aumentando en casi cuatro puntos fueron las custodias compartidas en el caso de las parejas con hijos a su cargo, que fue otorgada al 28,3% de las parejas.

Según datos del conjunto nacional, las parejas que se separan conviven una media de entre 16 y 20 años antes de romper y, cuando lo hacen, la edad media de ellas es de 44 años y la de ellos de 47.

El tiempo que una pareja decide estar junta es diferente en función del tipo de unión. Así, la duración media de los matrimonios disueltos por divorcio es de 16,1 años y la de los matrimonios separados llega a los 21,6 años.

El 31,6 % de los divorcios se produjo tras 20 años de matrimonio o más, y el 22,2 % tras convivir entre 5 y 9 años. En el caso de las separaciones, el 49,2 % de los matrimonios tuvo una duración de 20 o más años, y el 14,8 % entre 15 y 19 años.

Del total de rupturas, 96.824 fueron divorcios (0,3 % más y el 95,6 % del total); 4.353 separaciones (6,4 % menos y el 4,3 % del total) y 117 nulidades matrimoniales, con una caída del 18,8 % y el 0,1 % de todos los procesos de ruptura.

La edad

Así, aunque la edad media de ellas es de 44,4 años, ésta oscila entre los 40,9 años en las nulidades, 44,2 años en los divorcios y 48,6 en las separaciones. En el caso de ellos, la edad media es de 46,8 años y varía entre los 42 en las nulidades, 46,7 en los divorcios y 51,2 en las separaciones.

En la mayoría de los divorcios (84,2 %) los cónyuges eran españoles y solo en el 10 % uno era extranjero y en el 5,8 % los dos lo eran. Antes de contraer matrimonio la mayoría de las personas eran solteras, un 7 % eran divorciados (tanto ellas como ellos) y un 0,5 % viudos o viudas.

El 43 % de los matrimonios separados o divorciados no tenía hijos, el 47,2 % tenía niños menores de edad, el 4,6 % mayores de edad dependientes económicamente, y el 5,2 % hijos menores de edad y mayores dependientes.

El porcentaje de parejas separadas o divorciadas con un solo hijo ya es del 26,3 %. En el 57,6 % de los casos, con cónyuges de diferente sexo, se asignó una pensión alimenticia y, en el 72,7 % de los casos, el pago correspondió al padre, en el 4,8 % a la madre y en el 22,5 % a ambos (frente al 19,6 % de 2015).

La custodia de los hijos menores fue otorgada a la madre en el 66,2 % de los casos, cifra inferior a la de 2015 (69,9 %). Sólo en le 5 % de los casos la custodia la obtuvo el padre y, la custodia compartida aumentó hasta el 28,3 %.

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