Diario Vasco

Uriarte reitera la necesidad de las evaluaciones diagnósticas

  • La consejera de Educación explicó ayer en el Parlamento que los exámenes de este año han sido pruebas piloto para mejorar el sistema

«La evaluación de los elementos que inciden en el desarrollo del proceso educativo y de los resultados, así como la investigación sobre los mismos, es un requisito necesario para la innovación bien fundamentada y la mejora del sistema educativo». Así defendió ayer la consejera de Educación, Cristina Uriarte, la necesidad de realizar estas pruebas, «que no reválidas», a alumnos de distintos cursos de 3º y 6º de Primaria y 4º de Secundaria.

La consejera respondía a una de las preguntas realizadas ayer en el Parlamento Vasco por la portavoz de EH Bildu en la comisión de Educación, Rebeka Ubera, sobre los exámenes de final de nivel de 3º y 6º de Primaria y 4º de Educación Secundaria Obligatoria correspondientes a este curso. A entender de Ubera estas pruebas siguen criterios de ranking y mercado, y no sirven para mejorar el sistema educativo. Además de pedir que se le explicara el resultado de las mismas preguntó sobre si se hubieran realizado si no aparecieran en la Lomce.

La parlamentaria también criticó la tardanza en la comparecencia de la consejera porque la solicitó el 20 de marzo y «tiene lugar cuando las evaluaciones ya se han hecho».

Uriarte explicó en distintos momentos de sus intervenciones que los exámenes de este año no se podían denominar evaluaciones diagnósticas, porque han sido un pilotaje para determinar qué contenidos deben tener para convertirse en una buena herramienta para mejorar el sistema educativo y también para determinar el perfil de salida que deben tener los alumnos al concluir las distintas etapas de la formación. Por este mismo motivo, por ser pruebas piloto, afirmó que no se van a hacer públicos los resultados.

Cinco competencias

Las pruebas se realizaron en cinco competencias -comunicación lingüística en euskera, castellano e inglés, científica y matemática-, pero ninguno de los alumnos realizó todas, «de forma que no se puede hacer un diagnóstico individual y personalizado».

En total se realizaron en 63 centros, 42 de la ESO y 21 de Primaria, -20 pertenecían a la escuela pública, 7 a Euskal Herriko Ikastolak, 28 a Kristau Eskolak, 4 a Ikasgiltzak y otras cuatro a Eusko Ikastola Bazak-, mientras que en otros 27 no se pudieron hacer, salvo a un pequeño número de alumnos, por problemas en algunas escuelas debido a «presiones». Sobre la negativa de Ehige, -que engloba a las asociaciones de padres de la escuela pública- a realizar estas pruebas, indicó que «en la reuniones que hemos mantenido con ellos nos han transmitido que no se habían negado».

Subrayó que estas pruebas piloto ofrecen a los centros información que les permite actualizar sus proyectos educativos y que deben entenderse como instrumentos internos para diseñar mejoras.

Respecto a la relación que las evaluaciones que recoge el plan Heziberri 2020 pueden tener con la Lomce, la consejera recordó que ya se comenzaron a realizar en 2009, años antes de que el Gobierno español aprobara esta ley. También explicó que, además de reflejar el perfil de salida del alumnado, se realizan pruebas al profesorado, porque «hay que dar una respuesta global». En concreto, explicó que «es la inspección la que está trabajando en ello dentro de un proyecto europeo».

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