Diario Vasco

El amigo de los cazadores

El amigo de los cazadores
  • Dima alberga el día de los aficionados a la caza y pesca con el perro de protagonista

El antiguo campo de aviación de Zumeltza, en Dima, albergó una edición muy especial del Día del Cazador y el Pescador, organizado por Adecap, colectivo para la defensa de ambos sectores en Euskadi, ya que ayer se celebraba por vigésimo quinta vez. Decenas de miles de personas -la organización calcula que en torno a cien mil- se acercaron a lo largo de la mañana a las instalaciones desplegadas en el municipio vizcaíno, donde se habilitaron numerosas plazas de aparcamiento para recibir a la avalancha de visitantes prevista.

El acto dio especial protagonismo, con tono reivindicativo, a los perros, planificándose actividades asociadas a estos animales. Asimismo, se vendían útiles relacionados con la caza, armas y otros complementos expuestos por prestigiosos proveedores, artículos de taxidermia o productos gastronómicos, al margen de txosnas en las que se podía combatir el incesante calor con bebidas frías o saciar el apetito con un talo en sus distintas variedades.

El lema de la jornada fue ‘Cazador y perro. Un equipo, una pasión’. De esta forma, Adecap trataba de responder a las numerosas acusaciones sufridas por el supuesto maltrato del que serían objeto los canes cuando a muchos cazadores dejan de servirles para esta actividad. Desde el colectivo resaltaron el estrecho vínculo entre perro y cazador, «inseparables compañeros». Las críticas, «vertidas por parte de algunas asociaciones animalistas y grupos anti caza, son falsas, redundaron.

Solo buscan, según Adecap, «ensuciar la imagen de los cazadores con mentiras. Nosotros amamos y cuidamos a nuestros compañeros de caza, y nunca los abandonamos», señalaron. Respecto al trabajo que algunas protectoras especializadas llevan a cabo para buscar un segundo hogar a perros supuestamente descartados por cazadores, el presidente de la Federación Bizkaina de Caza, Javier Barona, matizó que «en todos lados hay ovejas negras» y la ley «está para sancionar a quienes la incumplen, que desde luego no son la mayoría».

Exposiciones

En lo estrictamente festivo, entre las actividades que los asistentes pudieron disfrutar en un espacio abierto en plena naturaleza, destacaron las centradas en la caza mayor y la de palomas, así como una zona de exposición de perros y rehalas. Y como novedad, se pudo contemplar una modalidad conocida como ‘Agility’, recientemente reconocida por la federación territorial, donde el perro se enfrenta a una yincana. Esta singular prueba se organizó en formato competición.

La jornada también estaba orientada al fomento de la cantera y garantizar el relevo generacional en un contexto en el que la disciplina no pasa por su mejor época. «En Bizkaia influye el desconocimiento del campo por parte de muchos niños. En lugares menos densos, como la costa o Las Encartaciones, es más fácil que estén interesados, ya que han tenido un contacto con el mundo rural, no piensan que los huevos vienen del súper», esgrimió el presidente de la federación vizcaína.

Hace años, anota Barona, podían encontrarse jóvenes más interesados en la caza en lugares como Barakaldo o Sestao, «debido a que sus padres procedían del ámbito rural. Pasa en mi caso: yo me crié en un caserío, y mis hijos, en zona urbana, y no dedican atención a la caza», aduce. A fin de ganarse adeptos entre los txikis, se planificaron actividades para afinar la puntería de tiro con arco y tiro con carabina. No en vano, los menores a quienes seduzca la caza pueden obtener licencia para iniciarse con solo 14 años.

Cetrería y truchas

La jornada ofreció, además, la posibilidad de disfrutar de otras iniciativas como cetrería o exposición de vehículos, así como una zona de pesca, donde los niños podían practicar su destreza para capturar las truchas de piscifactoría que se deslizaban por el estanque. Sin duda, uno de los actos más vistosos fue la simulación de un rescate efectuada por un helicóptero de la Ertzaintza, en el cual, ya en tierra, pudieron ir fotografiándose los presentes, y que, casi como colofón, se despidió con un espectacular despegue. Cientos de invitados comieron protegidos del sol en la carpa de Adecap, y no pocos se repartieron por las inmediaciones para hacer lo propio. A fin de cuentas, imperaba el tono festivo en un día propicio para una excursión a un lugar de singular belleza.

El presidente de Adecap, Juan Antonio Sarasketa, fue uno de los protagonistas del día. Como en años anteriores, el experto cazador acudió a las campas y conversó con muchos compañeros de monte y bosque. Protagonista del discurso central de la jornada, garantizó que los cazadores plantarán cara al «hostigamiento» que, según asegura, sufre el sector por parte del movimiento animalista, «dirigido por un partido político con mucha representación». Estas fuerzas encuentran en los «urbanitas» un público «sentimentalista», con lo que «su presión contra la caza y los toros gana enteros», afirmó. Ante ello, advirtió de una «posible revolución de los cazadores para reclamar nuestros derechos».

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