Diario Vasco

La población gitana aprende a cuidarse

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Jon Darpón Sierra se reúne con miembros de la comunidad gitana de Euskadi / Michelena

  • Osakidetza crea una línea específica del programa paciente activo para mejorar la salud de este colectivo

La población gitana tiene una esperanza media de vida entre 10 y 20 años menor que el conjunto de la población. La combinación de unos hábitos de vida no saludables, como una alimentación con demasiadas grasas y un alto sedentarismo, junto con un mayor consumo de tóxicos (tabaco, alcohol, otras drogas...) y una menor adherencia a los tratamientos médicos (no completarlos o saltarse la toma de fármacos) elevan el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, la obesidad o la diabetes entre las personas de esta etnia, que suponen unas 14.000 personas en Euskadi.

Para reducir estas desigualdades sociales en salud, el Departamento vasco de Salud ha puesto en marcha una línea específica de su programa Paciente Activo para mejorar la salud de la población gitana, según ha anunciado esta mañana en Donostia el consejero del área, Jon Darpón, que se ha reunido con asociaciones representativas de este colectivo y personas que ya han participado en los talleres que se han puesto en marcha.

"No podemos permitir que la esperanza de vida de las personas gitanas se sitúe por debajo de los 60 años cuando en el conjunto de Euskadi ronda los 80", ha subrayado el consejero.

El programa ha tenido una buena acogida entre el colectivo, han subrayado Victoria Jiménez y Támara Claverin, de las asociaciones Sim Romí y Amuge, respectivamente. "El mundo gitano va yendo para adelante y no para atrás", ha apuntado Jiménez para constatar el apoyo al programa. Reducir grasas, evitar la ingesta de bebidas gaseosas y azucaradas, incorporar más verdura y pescado en la dieta, hacer ejercicio diario son algunas de las pautas incorporadas y que trasladarán al resto de participantes en el programa.

El plan Paciente Activo se basa en la formación de monitores, que son personas con enfermedades crónicas o cuidadores principales, que a su vez instruyen a otros pacientes para que aprendan a cuidarse. A día de hoy, ya hay casi 4.500 pacientes y cuidadores en Euskadi y el objetivo del Departamento es extenderlo a otros colectivos de pacientes concretos, como los oncológicos, y a sectores determinados, como el de la empresa, han apuntado esta mañana.

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