Diario Vasco

Los expertos alertan del alto riesgo de tener hijos a partir de los 50 años

Imágenes de la cesárea realizada a la mujer de 64 años que alumbró el martes a gemelos.
Imágenes de la cesárea realizada a la mujer de 64 años que alumbró el martes a gemelos. / HOSPITAL RECOLETAS
  • Califican de «inadmisible» y de «aberrante» que una mujer de 64 años tenga un embarazo gemelar y alertan de los peligros de estos embarazos para la madre y para los niños

Esta vez la madre tardía que ha reinado en las noticias bate récords de edad. Se llama Mauricia, es de la sierra burgalesa y ha alumbrado, a sus 64 años y mediante cesárea, a un niño y a una niña de algo más de dos kilos cada uno. Para algunos puede parecer una hazaña femenina, para otros una lucha encarnizada por la maternidad, pero las asociaciones de reproducción asistida, los científicos y los médicos que atienden casos cada día no lo ven así y rechazan este desafío a la biología «y al sentido común».

Mauricia fue inseminada de sus gemelos en Estados Unidos, donde las clínicas privadas no tienen límites en función de los estados en los que estén ubicadas y en los que hay barra libre para cualquier tratamiento de este tipo. El anterior caso de madre de más de sesenta años en el ámbito del Estado fue una médico, Lina Álvarez, que dio a luz el pasado octubre a un tercer hijo con 62 años, a Linita. Fue, como era de imaginar, la primera en felicitar a Mauricia. En el caso de esta médico, todo indica que fue tratada en Madrid, algo que no cuadra demasiado con los criterios que se utilizan en el ámbito estatal, muy poco proclive a realizar tratamientos a cualquier edad.

Porque España no tiene fijado un límite legal de edad para realizar técnicas de inseminación, pero el consenso entre las asociaciones científicas es claro: no se trata a ninguna mujer que supere los 50 años, y mucho menos a una que tenga más de 60. La legislación lo permitiría, pero cualquier médico o clínica que lo hiciera caería en un cierto descrédito entre sus colegas, porque ninguna asociación médica lo considera adecuado desde una óptica científica. Ni tan siquiera desde el punto de vista del sentido común.

«Esto llega a ser una aberración», afirma Yosu Franco, presidente del Instituto Vasco de Fertilidad. «Es inaceptable» dice Koldo Carbonero, presidente de la sección de Esterilidad e Infertilidad de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.

Ambos saben lo que es ayudar a mujeres, con pareja o no, a tener hijos también cuando la vía natural falla. Los dos explican asimismo que este tipo de embarazos y de partos a edades tardías tienen un alto riesgo tanto para la madre como para los niños.

Sobre el caso de la mujer burgalesa Yosu Franco explicó que, como primera premisa, se lleva años intentando reducir los embarazos múltiples (el de Mauricia es gemelar), y que el consenso médico establece que no se puede hacer tratamientos a partir de los 49 o 50 años. «En Estados Unidos la sanidad es privada y no tiene límite, para algunos centros, incluso, supone alardear de éxito al conseguir un embarazo que progrese a estas edades. Pero el problema no es de técnicas de reproducción. ¿Se puede hacer? Sí. ¿Es conveniente hacerlo? Con 60 años es una aberración».

Dicen los médicos que se generan embarazos de alto riesgo en los que hay diabetes, preeclampsia, hipertensión, niños prematuros y con más problemas, y alumbramientos que suelen hacerse por cesárea. «Cualquier parto expone al cuerpo femenino a un estrés importante, pero conforme avanza la edad y no digamos a partir de los 50 años, esas consecuencias son mucho mayores, hasta el punto de que hay estudios que afirman que puede disminuir la esperanza de vida de la madre».

Recientemente, Yosu Franco ha dicho que no a dos peticiones de tratamiento de mujeres de más de 50 años. Koldo Carbonero sabe que más allá de estos casos que asombran a la opinión pública, cada vez que una mujer famosa de cierta edad esgrime un par de gemelos de deliciosos mofletes, la centralita no deja de sonar. Tengan las aspirantes a madre la edad que tenga. «Si ella puede...» argumentan.

39,5 años de media

Pero ni Carbonero ni la asociación que preside aceptan tratamientos para mujeres que rondan la cincuentena y recuerda que a partir de los 45 años todos los embarazos asistidos exigen donación de óvulos. «Sabemos que la sociedad ha cambiado, lo percibimos porque la media de edad de quienes acuden a esta consulta es de 39,5 años. Es entonces cuando muchas parejas, heterosexuales y homosexuales, se plantean tener niños y no solo el índice de fertilidad es menor, sino que a medida que pasa el tiempo también es más probable que se generen más malformaciones en el feto o que, entre prueba y prueba, el tiempo vaya echándose encima».

La opción de utilizar óvulos jóvenes cada vez se utiliza más. Hay médicos que recomiendan, incluso, que mujeres jóvenes congelen los suyos propios y se los inseminen cuando tengan más edad. Son pocos los casos en los que Osakidetza se hace cargo de reproducción asistida a partir de los 40 años, pero hasta los 50 se realizan estas técnicas en las clínicas privadas. El primer parto en el Hospital Universitario Donostia se registró en 2007.

En 2015 se registraron dos casos, aunque los alumbramientos a partir de los 40 años suponen el 10% del total. Casos como el de Mauricia desgranan otros de madres con edad de ser abuelas y no falta nunca en el ranking Daljinder Kaur, una india que tuvo a su primer niño a los 70 años. Los expertos alertan de que la vida biológica y la social no van acompasadas.

Que la aparente juventud de las mujeres de 40 años no engañan a su reloj, que aunque los 50 de ahora sean los 40 de antes, la edad conlleva infertilidad, abortos y alteraciones cromosómicas.

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