Diario Vasco

Un estudio concluye que la muerte del paciente puede resultar traumática para los reanimadores

Un estudio concluye que la muerte del paciente puede resultar traumática para los reanimadores
  • Un informe de la UPV-EHU ha analizado el impacto emocional de la muerte de pacientes en los profesionales de emergencias extrahospitalarias

«La muerte del paciente puede resultar traumática para los reanimadores». Esa es una de las conclusiones que se extraen del estudio llevado a cabo por la UPV-EHU que analiza el impacto emocional de la muerte de pacientes en los profesionales de emergencias extrahospitalarias ya que se estima que en Euskadi el 80 % de las 850 personas en parada cardiorrespiratoria atendidas cada año fuera del espacio hospitalario fallece en el lugar de la asistencia.

Este contacto con la muerte supone una experiencia impactante para el personal que trabaja en el servicio de emergencias sanitarias cuya intensidad depende de "múltiples factores" como la vinculación personal con el paciente, la empatía con la situación o la edad del fallecido, señala el estudio.

"Las emociones y sensaciones que afloran son el resultado de una combinación de tristeza por no haber podido salvar la vida del paciente y la tranquilidad al tener la certeza de que se ha realizado todo el esfuerzo posible", asegura Ballesteros-Peña, quien lidera el estudio.

La investigación constata que los sanitarios para afrontar estas emociones negativas optan por pasear, meditar y por buscar apoyo entre compañeros de trabajo entre los que exista un estrecho vínculo de confianza y, en menor medida, en el entorno familiar. Y es que aunque existen empresas que ofrecen un servicio de atención psicológica para sus empleados, el estudio realizado pone de relieve que, a pesar de ser un recurso valorado de forma positiva, no es utilizado por el personal sanitario encuestado.

Además, otra de las conclusiones que expone dicho informe es la percepción que tiene el personal sanitario de emergencias de que es necesaria una mayor formación para adquirir capacidades con el fin de transmitir malas noticias a los familiares de los pacientes fallecido.

Según ha informado la UPV-EHU en un comunicado, el estudio evidencia el "alto impacto emocional" que tiene el trabajo que realizan estos profesionales ya que en algunas ocasiones "la muerte del paciente puede resultar traumática para los reanimadores". La misma fuente ha precisado que en Euskadi cerca de 850 personas en parada cardiorrespiratoria son atendidas cada año por sanitarios fuera del espacio hospitalario, de las cuales un 80 % fallece en el lugar de la asistencia pese a los esfuerzos de reanimación de estos profesionales a los que corresponde tomar la decisión de iniciar o finalizar las maniobras de soporte vital.

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