Diario Vasco

Las intolerancias se sientan a la mesa

Las intolerancias se sientan a la mesa
  • Las restricciones alimentarias no dejan de aumentar y las necesidades de los consumidores están cambiando

  • El 64% de los más de 30.000 encuestados por la empresa Nielsen manifiesta seguir una dieta que limita o prohíbe el consumo de algún alimento

Antes de reservar en un restaurante ya no vale con cerrar el número de comensales y el menú. ¿Alguna alergia? Cada ve es más habitual tener que responder a esta pregunta por parte de los hosteleros al otro lado del hilo telefónico.

Y es que las alergias e intolerancias alimentarias están pasando de ser algo residual a convertirse en una realidad para muchos. El aumento de los diagnósticos está obligando a la industria de la alimentación a adaptarse a pasos agigantados, ya que el número de personas que tienen alguna restricción a la hora de sentarse a la mesa crece y crece.

El 64% de los más de 30.000 encuestados por la empresa Nielsen manifiesta seguir una dieta que limita o prohíbe el consumo de algún alimento. Y más de un tercio, (36%), dice tener una alergia o intolerancia a uno o más alimentos.

Las nuevas necesidades obligan a la hostelería a tener una mayor cintura a la hora de elaborar la carta de los restaurantes y en una mayor variedad en los lineales de los supermercados. Con todo y aunque la cultura del auto cuidado y el aumento de las enfermedades crónicas son una realidad, según la encuesta mencionada, solo el 45% de los consumidores ven saciadas sus necesidades dietéticas.

Las personas aquejadas de estas dolencias tienen que seguir una estricta dieta para no sufrir problemas de salud, dolencias autoinmunes que pueden amplificar otras dolencias. Los nutricionistas alertan de dejar de ingerir un alimento por moda. Solo las personas

debidamente diagnosticadas tienen que restringir su alimentación.

Identificación

¿Cómo identificar una dolencia de este tipo? El proceso suele ser largo. El malestar puede comenzar con diarreas o reacciones cutáneas. En el caso de las alergias suelen provocar malestar relativamente inmediato tras la ingesta del 'alimento prohibido'. Las reacciones leves suelen ser erupciones, inflamación, picor, tos, dolor abdominal y vómitos. En el caso de tratarse de una reacción grave, puede suceder un caso de anafilaxia y es importante que se trate ya que puede haber riesgo de muerte si no se atiende a tiempo. El daño en el caso de las intolerancias suele ser más lento y más difícil de identificar. Que no exista una reacción inmediata no significa que el daño no exista o que sea menor. Por desgarcia, es todo lo contrario. Tanto es así, que desde las consultas de atención primaria se pide que ante la duda o sospecha de alguna dolencia de este tipo se acuda para poder iniciar un diagnóstico certero. La única manera de mantener en orden la dolencia y que no nos amargue las comidas.

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