Diario Vasco
Necesitaba tiempo. «Trabajar los siete días de la semana  durante tantas horas me impedía ser feliz», confesó el madrileño . Arriba, con su bebé y algunas de sus creaciones.
Necesitaba tiempo. «Trabajar los siete días de la semana durante tantas horas me impedía ser feliz», confesó el madrileño . Arriba, con su bebé y algunas de sus creaciones. / R. C.

«Si eres soltero y gay es casi imposible soñar con ser padre»

  • Nacho Aguayo, la promesa del diseño español, trabaja por la legalización de la gestación subrogada en España

Hasta ahora a Nacho Aguayo se le conocía por ser una de las grandes promesas del diseño español y protagonizar una carrera meteórica. Durante los últimos años ha llevado un trajín profesional de abrigo. Los grandes de la moda nacional le echaron el lazo y le convirtieron en uno de sus ojitos derechos. Trabajó de director de diseño de Pedro del Hierro antes de fichar por CH Carolina Herrera (la hermana pequeña de Carolina Herrera New York), donde sólo permaneció un año para volver de nuevo, por expreso deseo de su mentora, Carmen March, a la dirección creativa de Pedro del Hierro y encargarse también de las colecciones de mujer de Cortefiel.

En este tiempo cerró el taller de su firma homónima, especializada en fiesta y novias. El 'establishment' artístico patrio, encabezado por actrices como Elena Anaya, Maribel Verdú y Bárbara Goenaga, se rindió al estilo de un diseñador al que profesionalmente las cosas no le podían pintar mejor. Sin embargo, 2014 fue un año extremadamente duro «a nivel de exigencias de trabajo y temas personales», reconoció el creador madrileño, que cortó por lo sano con el cierre de su estudio. «La situación era insostenible y he tenido que tomar la dura decisión de parar y cuidarme. Necesito tiempo para mí. Trabajar los siete días de la semana durante tantas horas cada jornada me impedía ser feliz», explotó en una confesión cargada de rabia y sinceridad.

Dijo basta porque se sentía «vacío» ante la imposibilidad de ser padre. Repetía que este deseo era «casi imposible» en España si uno es «soltero y gay». Aguayo, que se formó en el atelier de Felipe Varela, el modisto preferido de la reina Leticia, continúa sin pareja, pero cerró el año pasado de la mejor de las maneras. Gracias a la gestación subrogada, presume ahora de paternidad. El pequeño Teo le colma de felicidad.

El camino no ha sido fácil y sí muy costoso. Lo de menos son los aproximadamente 150.000 euros que tuvo que desembolsar por conseguir la paternidad mediante un vientre de alquiler. Tras tres intentos fallidos y una espera que se ha prolongado cuatro años, hizo realidad su sueño gracias a una gestante estadounidense. Recuerda que el primer embarazo terminó en un parto prematuro de gemelos que no sobrevivieron y el segundo en un aborto en el primer trimestre. «Con 25 años empecé a informarme de lo que tenía que hacer para poder adoptar. Ahí me di cuenta de que ser soltero y homosexual te coloca al final de la fila. A la gente que dice 'adopta, con la cantidad de niños que hay', le replicaría que no es real. Así las cosas, me fui a vivir a Estados Unidos y allí conocí a mucha gente que había sido padre mediante el sistema de reproducción asistida. Yo pensaba que era solo para los americanos y soñaba con poder verme en esa situación», explicó a la revista 'Glamour'.

«Unas mujeres heroínas»

Nacho hizo realidad su sueño el pasado septiembre tras dar un giro radical a su vida. Como deseaba ser un padre joven, comenzó a ahorrar y sacar dinero hasta de debajo de las piedras. Se fue a vivir a una casa más pequeña, montó su taller, dio clases en la universidad, regresó a Pedro del Hierro... Los cálculos preveían el nacimiento de Teo el pasado 24 de agosto, pero la madre empezó a tener contracciones el día 11. Nacho hizo las maletas a toda prisa y se trasladó a Los Ángeles con su madre, que se ha convertido en la «compañera física y emocional» de un viaje que empezó a emprender hace más de diez años. Al final, el parto se postergó varias semanas. Aguayo estaba como un flan el día del alumbramiento. «Estaba nervioso porque es raro estar en una sala de partos con la gestante, su marido y tú esperando para tener a tu hijo. Ellos lo hicieron supernatural», reflexiona.

El modisto solo tiene palabras de agradecimiento hacia la madre de Teo, a la que define como una «'superwoman'. No me canso de agradecer a todas estas mujeres heroínas el gran trabajo que hacen y la enorme dignidad y generosidad que muestran cuidando de nuestros hijos durante nueve meses. Ellas se sienten útiles y lo hacen voluntariamente», esgrime.

Por eso, a la vuelta de Los Ángeles, decidió que, además de traer en sus brazos a Teo, iba a hacer todo lo posible por promover la legalización de la gestación subrogada en España. «En el momento en el que todo es legal, está reglado y regulado, se evitan mafias y dinero por debajo de la mesa. Al final, quien quiera formar una familia lo va a intentar a toda costa, incluso recurriendo a hacer barbaridades. Pongámoslo fácil y evitaremos tener que viajar miles de kilómetros. Es algo que existe y no va a dejar de existir», advierte un modisto que no quiere ser más que nadie. «Solo crear una familia basada en el amor. Teo no tiene madre, pero no quiero que lo viva con dolor», ruega. «Yo pondré todos los medios para que crezca libre y feliz. Hay muchos tipos de familias y ese es el mensaje que hay que dar e interiorizar», remata Aguayo, que cambió el hastag #waitingforTeo por el de #ConTeomolamás en cuanto dio la mejor puntada de su vida.

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