Diario Vasco

El nuevo examen de selectividad no tendrá parte oral ni preguntas test

Estudiantes del País Vasco realizan una prueba de selectividad en la UPV.
Estudiantes del País Vasco realizan una prueba de selectividad en la UPV. / MIKEL FRAILE
  • El ministerio y las comunidades autónomas ultiman una prueba de acceso a la Universidad para este curso que es idéntica a la PAU

La prueba final de segundo de Bachillerato será, definitivamente, igual que la PAU. Ni habrá por primera vez preguntas orales en el examen de lengua extranjera, ni preguntas tipo test en el resto de materias, ni más número de exámenes, ni asignaturas de primer curso, ni pruebas adicionales para poder entrar en cada universidad.

La presión de la oposición parlamentaria, de las autonomías y de la comunidad educativa, junto a la urgencia del PP por crear el clima de acuerdo indispensable para poder abordar de inmediato la apertura de la negociación de un pacto de Estado por la Educación, han logrado torcer el brazo de Mariano Rajoy y su Gobierno.

Representantes políticos de los ejecutivos autonómicos y altos cargos del Ministerio de Educación dejaron ayer prácticamente ultimado el diseño definitivo de la prueba de Bachillerato para este curso y alguno de los siguientes -que solo servirá para fijar la nota de acceso a la Universidad-, y el resultado es que renuncia a todas las características propias introducidas contra el criterio de todos por la Lomce y se parece a los exámenes de selectividad de los últimos años como dos gotas de agua.

El Gobierno se ha visto obligado en solo cuatro meses a pasar de implantar una reválida sin cuya superación los aproximadamente 250.000 alumnos de segundo de Bachillerato no obtendría el título ni llegaría a la Universidad a tener ceder en casi todo y recuperar la derogada PAU con un nuevo nombre.

El PSOE y las nueve autonomías en las que gobierna darán hoy probablemente una respuesta oficial a las cesiones ofrecidas por el Gobierno pero, al menos en lo que respecta a la prueba de Bachillerato, el acuerdo es casi total. Solo queda en el aire un punto importante: que de aquí a la Conferencia Sectorial del próximo día 28 se pacte durante cuánto tiempo el Gobierno renuncia a implantar esta reválida. Los socialistas le exigirán que sea para siempre. Es decir, hasta que la Lomce sea sustituida por otra ley fruto del pacto educativo. El Ejecutivo, que dice sí al pacto, pero que no quiere por ahora oír la palabra derogación, pretende que se fije una moratoria de varios cursos -quizá tres-, que dé margen de paz suficiente para un posible acuerdo.

Troncales

La prueba de acceso a la Universidad que se realizará en el mes de junio tendrá el siguiente diseño, según varias fuentes autonómicas presentes en la reunión de tres horas celebrada ayer en el ministerio. Solo la tendrán que realizar los alumnos de segundo de Bachillerato que deseen ir a la Universidad y no afectará al título del ciclo. Constará de seis exámenes (siete si es comunidad con lengua propia), las tres troncales generales de segundo -Historia, Lengua y Literatura y primer idioma extranjero-, la troncal de modalidad -Matemáticas, Latín o Arte-, y dos de las que hayan elegido como opción en su modalidad. Solo contarán para acceder a la Universidad las cuatro primeras (como en la PAU). Se podrá estudiar un grado con un 4 en el conjunto de la prueba siempre que la media con el Bachillerato sume 5. Las dos opcionales -como ocurría con los exámenes voluntarios en la PAU- servirán para subir nota para tener mayores posibilidades de lograr plaza en la carrera elegida, pero no bajarán la general. Los cuatro primeros exámenes fijarán la nota en el tramo de 0 a 10 y los dos de opción en el 10 a 14.

De igual manera, se mantendrá el distrito único universitario nacional. Será la nota final la única que permita o no el acceso a cualquier estudio de cualquier autonomía.

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