Diario Vasco

El día que Gari conoció a Richard Gere

fotogalería

El actor Richard Gere con Gari, en la suite del hotel de San Sebastián. / Irma Fiel

  • El actor colabora en un calendario solidario con niños afectados por fallo intestinal. «Nos citó en la suite de su hotel de San Sebastián y como es muy cariñoso le salió abrazar a Gari», cuenta la fotógrafa, que dos días antes se había presentado en la puerta de la habitación de Gere con una carta en la mano

Como cada tarde, fue a buscar al niño al colegio y luego un rato al parque, que en septiembre todavía las tardes son largas. Eran poco más de las seis y se entretenía Irma echando un ojo al chaval y otro al periódico: '¡Richard Gere en San Sebastián!'. «Nosotros vivimos en un barrio de Donosti así que le dije a mi marido que me llevara al centro. Una hora después estaba tocando a la puerta de la suite de Gere. Me abrió Alejandra, su pareja, y le entregué una carta. Nos citó para dos días después».

A ella, la fotógrafa, y a Gari Fernández (11 años), el protagonista. Es el niño al que abraza Richard Gere en la foto. Una de las catorce imágenes que ilustran el calendario que la asociación Nupa acaba de sacar a la venta. El objetivo, recaudar fotos para los menores con fallo intestinal, la consecuencia de una serie de enfermedades poco frecuentes que impide a los críos alimentarse de forma normal y les obliga a depender de una máquina que les suministre los nutrientes o a someterse a un transplante multivisceral. A Gari le hicieron en 2011 cinco transplantes: de intestino delgado, intestino grueso, cabeza de páncreas, estómago e hígado y «hace un vida normal».

Con circunstancias excepcionales como este encuentro con Gere. «El niño no sabía quién era y antes de la foto le contó a su prima que iba a conocer a Gary Cooper». Le sacó del error su madre, que le acompañó a la sesión y quedó «impresionada» por la «ternura y cariño» con la que el actor trató a su hijo: «Se emocionó al escuchar nuestra historia. Fue sensible, muy humano y cariñoso... Cuando ya nos íbamos, después de despedirnos, se acercó otra vez al niño a darle un último abrazo. Es un hombre con una energía muy especial, con mucha serenidad y mucha paz».

Lo único que le faltaba era tiempo, porque el Festival de San Sebastián, que por eso estaba aquí, impone una férrea agenda a las estrellas. Pero sacó veinte minutos para la sesión de fotos, que se realizó en su propia suite del hotel. La autora de las instantáneas es Irma Fiel, que sacó «unas veinte fotos» y le sobraron diecinueve. «Gere se apoyó en un sillón y su reacción fue abrazar a Gari. En ese momento pensé: 'Esta es la foto, aunque salgan con los ojos cerrados'».

Irma fue también la que concertó la cita, casi de rebote, por la amistad que tiene con Alba Santos, directora de Nupa, una asociación que nació hace diez años de la mano de tres familias y que hoy integran ya doscientas. «Me llamó para ver si podía localizar a algún famoso vasco que se hiciera la foto con los menores vascos afectados por fallo intestinal. Entonces llamé a Alvarito, de La Oreja de Van Gogh, al que conozco. Todos los integrantes del grupo son increiblemente humanos y aunque estaban de promoción y muy ocupados sacaron un rato para hacerse la foto e incluso llegaron tarde al siguiente evento que tenían».

Con esa foto estaba hecho el favor pero entonces, un día que Irma charlaba con Alba por teléfono, se le ocurrió lo de Gere. «Estaba en casa, preparando una ensalada, y en el informativo decían que Richard Gere iba a venir al Festival de San Sebastián. Entonces le dije a Alba: '¿y si le sacamos en el calendario?'. Empecé a mandar mensajes por email, Facebook... pero nada. Y esa tarde en la que fui a buscar al colegio al niño pedí a mi marido que me llevara a Donosti convencida de que la magia existe. No me preguntes cómo pero acabé llegando a su hotel, llamando a la puerta de su habitación. Le dije a Alejandra que en tres minutos podíamos hacer la foto, que si no querían que entráramos en la suite podíamos hacerla en un sillón que había junto a la puerta. Era un viernes por la tarde y nos citaron para el domingo a mediodía».

Gari feliz pero sin mucha idea de quién era aquel tipo que se mostró tan amable y que, según le habían contado, había hecho tantas películas . «Llegamos y le dí a Alejandra un abrazo. A Richard Gere le planté dos besos como si fuera un amigo de Pamplona que acababa de llegar de visita a Donosti, jaja. Apartamos una lámpara, él se apoyó en un sofá, les moví un poco para mejorar la luz... ¡Ya puedo decir que me ha dirigido Richard Gere!». Lo puede decir, pero prefiere destacar el gesto del actor: «Me maravilla su calidad humana, para él hacerse una foto no supone nada, pero para nosotros significa tanto...».

Le da visibilidad al proyecto y, sin duda, va a contribuir a la venta de los calendarios (5 euros el pequeño y 10 el grande). Es el tercer año que lo hacen y con el dinero que sacaron el pasado han podido pagar durante un año un piso de acogida para los niños que necesitan venir a Madrid a hacer tratamiento, al Hospital de La Paz. «Hay chavales que necesitan estar muchas horas enchufados a una máquina para que le sean administrados de manera artificial todos los alimentos que necesitan. Los tratamientos se alargan a veces meses y el 85% de los afectados no son de Madrid, así que necesitan un sitio donde alojarse y eso genera muchos gastos», cuenta Alba Santos, que hace tres años propuso sacar un calendario con famosos como fuente de financiación. Solo uno ha repetido, el Padre Ángel, padrino de honor de Nupa. «Es la insignia del mundo de la solidaridad y confío en que algún día le den el Nobel de la Paz. Le llamamos y nos dijo que podíamos pasar cuando quisiéramos por su iglesia, que está en el barrio madrileño de Chueca, tiene wifi, duchas, da de comer al que lo necesita y está abierta las 24 horas del día».

A Dani Rovira le citaron en Málaga, en la casa de Paula, que va a cumplir tres añitos y llevaba dos y medio esperando un transplante múltiple (se lo han hecho hace diez días). «Como la niña no podía trasladarse Dani se ofreció a ir a su casa y llevamos también a Adriana, una niña de casi 4 años. Los chavales con esta enfermedad no tienen apenas defensas así que por recomendación médica no deben acercarse a los animales. Pero Rovira no lo sabía y se presentó a la sesión con un montón de perros. ¡Ahora las niñas se han enamorado de los animales!».

Y todos de ellas. «Los famosos se han volcado. Pepe Viyuela aceptó inmediatamente la propuesta. Quedamos con él una tarde, a las siete, en la Plaza Mayor. Había hecho un día bueno pero a las siete menos cuarto se puso a diluviar. Los niños estaban empapados y me acordé de que los abuelos de Carla, una de las chavalas de la asociación, tenían una pastelería cerca. Allí nos presentamos y nos dejaron hacer la foto, además de darnos café caliente, claro».

Con Javier Sardá el apuro fue aún mayor. «Íbamos a ir a Barcelona a hacer una foto con Juan Muñoz, de Cruz y Raya, en el plató de 'Tu cara me suena', pero el día antes nos llamó diciendo que le habían cambiado el planning de rodaje y que era imposible. Ya teníamos el viaje reservado y los padres de los niños habían cogido el día libre en el trabajo así que era una pena anularlo todo. El día antes habíamos estado en el programa de Raquel Sánchez-Silva haciéndonos una foto con ella y su ayudante de producción nos dijo que si alguna vez necesitábamos algo la avisáramos. Así que la llamé ese día y le pedí que nos localizara a alguien famoso en Barcelona para salir en el calendario al día siguiente. Nos buscó a Sardá, que se mostró encantador y estuvo largo rato hablando con los chavales».

Ya tenían los doce meses cubiertos y apareció Raphael para echar una mano. «Llevábamos dos años queriendo que saliera porque está transplantado hace doce años. Hasta ahora no había podido por problemas de agenda pero este año nos hizo un hueco. Quedamos en una editorial y nos avisó que iba tan justo de tiempo que como la gente empezara a pararle para hacerse fotos... así que fui una hora antes y avisé a todos los trabajadores de la editorial de que no se movieran de sus sitios, que no le pidieran selfies ni autógrafos. Casi casi los tuve 'secuestrados' en sus despachos (risas) y cuando entró Raphael se quedó muy sorprendido. Miraba un poco de reojo, alucinado de que absolutamente nadie le dijera nada. Creo que nos pasamos con la advertencia (risas)».

Con la misma voluntad que Raphael y los demás, se prestaron Fernando Romay, «que en persona en más alto todavía de lo que parece», Lourdes Maldonado, Dani Martínez, Joaquín Prat, Jimeno de Cadena 100 y Ara Malikian.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate