Diario Vasco

La Ertzaintza busca más clientes de la red de prostitución de menores

  • El análisis de los ordenadores y teléfonos requisados a los jóvenes dará un nuevo impulso a la investigación

El análisis de los ordenadores y teléfonos requisados a los menores tutelados por la Diputación de Álava, ocho chicos supuestamente involucrados en una red de prostitución, dará un nuevo impulso a este caso. Según ha sabido este periódico de fuentes policiales, la Ertzaintza busca a otros clientes. La información que obtenga de estos dispositivos servirá para que se convoque a declarar a «nuevos adultos» que presuntamente habrían hecho uso de los servicios sexuales ofertados por estos menores en páginas de internet.

Hasta la fecha, la Policía autonómica ha detenido a seis personas. Una de ellas, un psicólogo especializado en abusos a menores y colaborador del Ayuntamiento de Vitoria, y en su momento de la institución foral, permanece como reo preventivo en la prisión provincial de Álava. Tanto estos seis presuntos clientes como los que testificaron en la comisaría de Portal de Foronda, esgrimieron su desconocimiento de estar contratando a menores.

Los adolescentes involucrados en este peliagudo asunto pertenecen a los centros forales de Sansoheta y Estíbaliz. Ambos albergan a jóvenes de perfil conflictivo.

Explotación sexúal

Explotación sexual

En abril, la madre de uno de estos menores presentó una denuncia ante la Policía Local al descubrir mensajes comprometidos en el móvil de su hijo. Técnicos de la institución foral comunicaron el hecho a la Fiscalía de Menores y al juzgado. El diputado general de Álava, Ramiro González, puntualizó que, «dado que en ese momento los hechos no estaban comprobados», no era necesario comunicar el asunto a la diputada del área, Beatriz Artolazabal, ni a ningún otro cargo político de su gabinete. Versión que fue defendida por la titular de Servicios Sociales en una entrevista publicada ayer por este periódico. «De hecho, la investigación de esa primera denuncia no llegó a ningún lado», enfatizó González hace unos días.

El 6 de octubre, ante la recogida de nuevos testimonios por parte de monitores de Sansoheta, la Diputación alavesa presentó la denuncia -destapada por este periódico- que ha desencadenado el actual proceso judicial.

El Juzgado de Instrucción número 2 de Vitoria se halla al frente del caso y ha ordenado el secreto de sumario. Al margen del estudio de los ordenadores y móviles intervenidos, los investigadores están pendientes de la declaración de algunos de los jóvenes sospechosos de haber formado parte de la trama de prostitución.

Los delitos por los que se puede procesar a los acusados son los relativos a la prostitución y a la explotación sexual y corrupción de menores.

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