Diario Vasco

44 vascos, obligados a renunciar en 2016 al piso tras pagar la señal

  • Si no hay causa justificada, se exponen a una penalización de entre 300 y 1.000 euros sobre el dinero adelantado

Hay quien, buscándolo o no, obtiene una plusvalía al vender su vivienda protegida y otros a los que la ilusión de comprar una VPO se torna en una pesadilla. En lo que va de año, 44 adjudicatarios vascos se han visto obligados a renunciar al piso protegido que les tocó mediante sorteo y para el que habían adelantado ya el dinero del contrato de compraventa. En los casos en los que la renuncia no está justificada, se exponen a una penalización de entre 300 y 1.000 euros. La mayoría de renuncias, no obstante, se producen cuando se adjudica la vivienda, por la dificultad de acceder a un crédito bancario.

Según datos del Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, en lo referente a las promociones de la promotora pública Visesa, hasta el 31 de octubre d este año se han tramitado 44 rescisiones de contrato (13 en Gipuzkoa, 30 en Bizkaia y 1 en Álava) con posterioridad al contrato de compraventa, en que se paga un adelanto.

En estos casos, según explican, se le devuelve al adjudicatario el 100% del dinero adelantado, «si la persona ha tenido un cambio en su situación laboral o justifica que su lugar de trabajo se ha trasladado fuera de Euskadi, se le devuelve el 100% del dinero adelantado». Si no se da ninguna de estas justificaciones, en cambio, no se pierde todo el dinero, pero se expone a penalizaciones. Si la vivienda no se ha comenzado a construir, se queda en 30 euros. Si ya está en marcha la edificación, la penalización sube a 1.000 euros.

Renuncias

Pero el mayor volumen de renuncias se produce tras la adjudicación de la VPO. En lo que va de año, 296 adjudicatarios han renunciado a alguna vivienda protegida en régimen de compra o alquiler (incluidos los programas de mediación Bizigune y ASAP) en Euskadi. Se trata de una de las cifras más bajas de los últimos años (en 2014 fueron 2.253 y en 2015 582), motivado sobre todo por la caída en la promoción de vivienda pública y en los cambios introducidos en el programa ASAP para hacerlo más atractivo, recalcan desde el Ejecutivo vasco.

De todas esas renuncias, 216 corresponden a pisos de alquiler protegido y 80 a compra. La mayoría de estos casos, tanto de alquiler (116) como de compra (40), fueron protagonizadas por adjudicatarios guipuzcoanos.

Entre las razones que motivan el rechazo a los pisos protegidos en régimen de compra, destacan los problemas para acceder a la financiación bancaria para poder comprar la vivienda.

En el caso del alquiler, las principales razones a la hora de renunciar a la vivienda protegida es el elevado precio o la localización del piso, por no ser del agrado de los aspirantes.

Para tratar de disminuir estas renuncias, el Gobierno Vasco ha puesto en marcha distintas medidas, como la adjudicación directa de VPO en los casos en los que, tras el sorteo, se agota la lista de agraciados; o el alquiler con derecho a compra.

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