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El cadáver de un astronauta podría generar vida en otros planetas

El cadáver de un astronauta podría generar vida en otros planetas
  • Un científico sostiene que el proceso depende de tres factores: el estado del cuerpo, el almacenamiento y el tiempo que haya pasado en el espacio

El cadáver de un astronauta podría generar vida en otros planetas. Esta es la sorprendente teoría que mantiene el microbiólogo Gary King en la prestigiosa revista 'Astronomy Magazine'.

Los cadáveres de los astronautas que mueren en el espacio podrían quedar flotando a la deriva durante millones de años. Sin embargo, con el tiempo la gravedad de algun planeta o estrella los atraería hasta que se quedaran allí detenidos, donde acabarían destrozados o incinerados.

Gary King, biólogo microbiano de la Universidad Estatal de Luisiana, responde sostiene que los microbios de un cadáver podrían mantenerse vivos en un entorno espacial distinto, posibilitando que generaran vida.

El científico recalca que todo depende de tres factores:

1. El estado del cuerpo. “El cadáver debe de estar dentro de algo como una nave espacial para que conserve una parte esencial que pueda seguir viva”. Después, en la nave se debería abrir una grieta para que los microbios se pudieran propagar.

2. El almacenamiento del cadáver. Si el cuerpo se mantuviera dentro de una nave espacial, se mantendría a un nivel superior a la temperatura de congelación del agua, lo que podría ser ideal para la supervivencia de gran parte del organismo. “Sin la presencia de animales como gusanos ayudando al proceso de descomposición, el cuerpo humano podría proporcionar combustible para innumerables generaciones de bacterias durante miles de años”, remarca el biólogo.

3. El tiempo que el cuerpo pase en el espacio. Cuanto más tiempo se pase el cadáver flotando, más radiación absorberá, lo que provoca la muerte de la mayoría de células del organismo y genera mutaciones. En relación con este punto King aclara lo siguiente: “Si un cuerpo pasa un millón de años desprotegido contra la radiación, existe una posibilidad ínfima de supervivencia microbiana. Eso sí, solo se necesita un microbio de todos los que tenemos para que pueda propagarse en otro planeta”.

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