Diario Vasco

Subastan en Biarritz un tesoro de la historia de la moda

De estilo ecléctico y exquisito.
De estilo ecléctico y exquisito.
  • 'Villa Casablanca', donde grandes firmas crearon el ambiente más refinado de los años 20, sale a la venta por casi tres millones y ofrece su contenido al mejor postor

Las vistas al Cantábrico de Villa Casablanca, sus seis habitaciones y su localización privilegiada junto al Hotel du Palais, en la llamada zona imperial de Biarritz, justifican un precio estimado en 2.700.000 euros. Sin embargo, la venta de esta casa y la subasta de su contenido han generado un enorme sentimiento de nostalgia. No es una más de las propiedades que todos los días salen al mercado en el País Vasco francés. Su interés reside más en su vinculación con la historia de la moda o en su singularidad arquitectónica que en su valor como activo inmobiliario.

En esta casa y en el edificio contiguo de similares características -también llamado Villa Marrakech- vivieron o tuvieron su tienda dos de los más grandes creadores en la historia de la moda: Paul Poiret y Jean Patou. Fue en los felices años 20, justo cuando el clima de optimismo económico y el dinamismo social, cultural y artístico convirtieron a Biarritz en capital de la diversión, la moda, la estética deportiva, la aristocracia y las celebridades. Las marcas más pujantes de la alta costura parisina instalaron allí sucursales para atender una demanda ávida de elegancia y belleza. Chanel, Patou y Poiret, entre otras, compitieron en Biarritz por una clientela adinerada.

Chanel, Patou y Poiret

Gabrielle Chanel abrió allí su tienda en 1915, Jean Patou algo más tarde y Poiret comenzó con su comercio en la ciudad en 1924. Si los dos primeros revolucionaron la moda introduciendo sus estilos prácticos y confortables, sus diseños deportivos o sus trajes de baño alejados de la rigidez formal, la elegancia de Poiret estuvo siempre más inspirada en los mejores materiales, en los ornamentos exóticos y en una silueta femenina modernizada, pero siempre con raíces historicistas.

En el ambiente de aquellos años confiados y optimistas, Jean Patou vistió a la actriz Louise Brooks y a la vedette Josephine Baker. Incluso hizo un traje de tenis para la campeona de Wimbledon, Suzanne Lenglen. El modisto eligió Villa Casablanca para instalar su tienda en Biarritz, quizás atraído por el estilo ecléctico de su construcción en el que se combinan el modernismo y las influencias orientalistas que poco antes habían hecho furor en Francia.

La casa se construyó en 1922 y fue diseñada por los arquitectos Tronchet y Duplantier. Entre las fotos que hoy acompañan la información publicitaria para su venta, una muestra el cuarto de baño de la casa, en el que todavía destaca un frasco grande de 'Joy de Patou', el perfume mítico de la marca cuyas ventas salvaron al modisto de la crisis financiera del 29.

Un éxito comercial que no logró Paul Poiret, cuya empresa tuvo que cerrar el mismo año del 'crack' de Wall Street. Sin embargo, de la época de opulencia y fama de Poiret en el mundo de la moda data una fotografía de 1926 en la que se le ve en la puerta de Villa Casablanca, a bordo de un coche Hispano-Suiza conducido por un chófer. La propiedad fue puesta a la venta hace ya casi un año a través de la división inmobiliaria de Sotheby's, al precio de 2.700.000 euros.

Ahora, mañana sábado, la casa de subastas 'Côte Basque encheres' sacará también a la puja el contenido de este tesoro de la arquitectura, de la historia de la moda y de la nostalgia por los felices años veinte.

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