Diario Vasco

Cambio de hora en octubre 2016: Este fin de semana toca atrasar los relojes

Este fin de semana toca atrasar los relojes
  • El domingo tendremos una hora más para dormir aunque, a partir de la semana que viene, la noche se nos echará encima mucho antes

El domingo que viene, día 30 de octubre, toca volver a cambiar la hora para adaptarla al horario de invierno. Como todos los años, el último fin de semana de octubre contará con una hora más de regalo. Habrá que atrasar los relojes una hora, de forma que a las 3.00 horas de la madrugada del domingo volverán a ser las 2.00 horas. El cambio horario obedece a una directiva europea que afecta a todos los Estados miembros de la Unión. El objetivo de la misma es aprovechar mejor las horas de luz solar y, gracias a ello, consumir menos electricidad en iluminación.

En el Estado el cambio horario se introdujo a finales de la Primera Guerra Mundial, en 1918, dos años después de Alemania y el imperio Austro-Húngaro. Lo que se hizo entonces fue aplicar el horario de verano –del que nosotros estamos a punto de despedirnos– con el objetivo de "tener las fábricas abiertas una hora más desde la primavera hasta septiembre y octubre", explica Pere Planesas, miembro del Observatorio Astronómico Nacional.

Los resultados avalaron la medida, que también buscaba ahorrar carbón, y se extendió por el resto de Europa hasta llegar a nuestros días. Por eso, esta madrugada los españoles no estaremos solos en nuestro particular baile de la hora. El resto de países de la Unión Europea hace lo mismo. Solo hay unos pocos lugares en el mundo que se han zafado de este agujero negro temporal: Japón, India, China, algunas regiones de Estados Unidos (Arizona y Hawái), Australia y Canadá. Ahora bien, aquí no siempre hemos sido tan obedientes: hubo años en que a nuestros Gobiernos se les "olvidó" ordenar el cambio. El último fue en 1973.

Con la crisis del petróleo de 1974, la medida se institucionalizó y más tarde se convirtió en directiva de obligado cumplimiento. Aquí se firmó en 1981 bajo el mandato de Adolfo Suárez. La norma se ha venido renovando cada cuatro años hasta que en 2001 se decidió aplicarla de manera indefinida y con fechas fijas: el horario de verano llega el último domingo de marzo y el de invierno, el último de octubre.

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