Diario Vasco

Un rompecabezas en el que van encajando algunas piezas nuevas

  • «El principal reto es generar espacios de uso del euskera para todo tipo de vascohablantes, que sea útil, necesario y atractivo para todos», afirma Baztarrika

A la hora de valorar los resultados de la VI Encuesta Sociolingüística en lo que respecta a la CAV Patxi Baztarrika insiste en que «hay que entenderlos como parte de un proceso de tres décadas en el que el euskera está creciendo de manera continuada y constante. Si las cosas van bien, no hay que esperar excesivos altibajos, ni para bien ni para mal, aunque por fortuna los últimos cinco años se ha acentuado el crecimiento. No hay parón, al revés. Pero, de momento, lo más prudente es decir que son tendencias favorables que hay que consolidar a futuro».

Lo que ha dejado claro es que se afianzan nuevos perfiles, que hay «cosas que están pasando por primera vez» desde que se sigue y se documenta de manera tan exhaustiva la evolución social del euskera. En consecuencia, «la fotografía del euskera es cambiante, precisamente porque es la foto de una lengua en crecimiento». Por ello, «ni en todos los ámbitos geográficos tendrá el euskera la misma presencia, ni todos los vascohablantes estarán cortados por el mismo patrón en su competencia en euskera. Todos euskaldunes, pero con desigual facilidad en el uso. Será una comunidad vascohablante diversa, no homogénea en lo lingüístico. Esto ni es bueno ni es malo, ni es un mal menor, es una paradoja del crecimiento, porque solo así se puede crecer».

A juicio de Baztarrika, «hay que entender el proceso de revitalización del euskera como un rompecabezas en el que van apareciendo piezas nuevas, que son consecuencia de lo que ha sucedido con anterioridad y que hay que ir encajando». Nuevas piezas, «nuevas incógnitas que hay que ir despejando» y «nuevos retos». Según el viceconsejero de Política Lingüística, la fórmula para afrontarlos incluye ingredientes como «el afecto, la inteligencia, la ciencia y la paciencia».

Generar espacios de uso

«El primer desafío que tenemos es consolidar y garantizar los pasos que se han dado, que son muy importantes, haciendo especial hincapié en la transmisión por parte de los 'euskaldunberris', un aspecto clave».

Lo principal es, no obstante, «generar espacios de uso del euskera para todo tipo de vascohablantes. Reforzar el uso de los 'euskaldunzaharras', y posibilitar y animar el uso de los 'euskaldunberris'; impulsar y prestigiar el uso del euskera; hacerlo necesario, atractivo y útil también, y muy especialmente, para aquellos que se están incorporando al mundo del euskera».

Patxi Baztarrika considera que las líneas estratégicas de cara al futuro que han establecido documentos como 'Eta hemendik aurrera zer?/¿Y a partir de ahora, qué?', aprobado por unanimidad por el Consejo Asesor del Euskera y asumido como propio por instituciones como el Gobierno Vasco o la Diputación de Gipuzkoa están en línea con esa nueva realidad de la comunidad euskaldun, y plantean un marco idóneo para que el euskera siga creciendo en las próximas décadas. Sin olvidar que «hay que adaptarse a los cambios en todos los ámbitos» y que «seguir avanzando es tarea de todos».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate