Diario Vasco

«Unas avispas enormes atacaron a los niños y sus aitas corrieron a salvarles»

«Unas avispas enormes atacaron a los niños y sus aitas corrieron a salvarles»
  • Veinte personas, entre ellas siete menores, fueron atendidas ayer por picaduras durante una excursión escolar en un monte de Lezama

Malen vivió ayer uno de los peores días de sus 9 años de vida. Un enjambre de avispas se cebó especialmente con ella tras atacar a una excursión escolar organizada por el club de montaña de Lezama Gailur. La pequeña recibió once picotazos en la espalda, la cara y los brazos, aunque también fueron atendidas otras 19 personas por aguijonazos, seis de ellas menores de entre 3 y 12 años. Todos se encontraban dados de alta al cierre de esta edición, según aseguró el presidente del club, Iñaki Pequeño.

«Nunca habíamos vivido una situación parecida en nuestro cuarto de siglo de trayectoria, ni mucho menos en los cuatro años que desarrollamos este programa en colaboración con la escuela pública de nuestra localidad, que celebraba su primera cita este curso», reconocía este montañero. Porque, más allá del dolor momentáneo de los picotazos, los afectados mostraban su estupor por la forma en la que se había producido el suceso.

Rondaba el mediodía cuando los 62 excursionistas volvían de una visita guiada al jardín botánico de Basabilbaso, en las laderas del monte Gaztelumendi. «Atravesábamos un bosquecillo cuando el timbre de voz de una de las niñas debió molestar a una avispa y la picó», explicó el montañero. Ante la agresión, la pequeña «gritó y el apacible paseo se convirtió en un caos». El enjambre salió del interior de un árbol hueco y la emprendió con los niños y «con sus aitas, que corrieron a salvarles».

«Ha sido un susto tremendo y hubo casos de histeria, entre los pequeños, pero también entre algunos mayores», reconocía un padre. Él mismo auxilió a una mujer que recibió un picotazo en la oreja. «Se tiró al suelo pero el insecto se le enredó en el pelo y, como se echó las manos a la cabeza, acabaron picándole otra vez», explicaba.

El abuelo murió de picadura

Según aseguró este padre, el ataque de las avispas rompió el grupo de excursionistas en dos. Los que estaban situados más atrás retrocedieron en busca de ayuda. «Un vecino de la zona se volcó y nos llevó en coche hasta las ambulancias, que trasladaron a los heridos a los hospitales de Cruces y Galdakao», aseguró el presidente de Gailur. El directivo matizó que Unai, el padre de Malen, la llevó directamente a Basurto, mientras que el otro pequeño en peor estado, de 5 años, era atendido en Cruces de «cuatro picotazos, uno de ellos grande en el hombro, pero también sin consecuencias». Además, se dio el caso de una niña cuyo abuelo había muerto precisamente por una picadura de avispa, lo que alarmó a sus padres, «pero la pequeña no es alérgica y no le ha pasado nada».

El grupo de montaña alertó al mismo tiempo a los Bomberos de la Diputación para que fumigasen el nido. «Nos han dicho que se trataba de avispas autóctonas, pero de un tamaño y una agresividad notables», subrayó Iñaki Pequeño. De hecho, subrayó que cuando los expertos en extinción de incendios y los montañeros se acercaron a cinco metros, «dos horas después y en silencio, volvieron a salir todas con la aparente intención de atacarles».

«La pena de todo esto es que para los chavales ha sido un palo terrible, se han visto muy agobiados», lamentaba el presidente de Gailur. Algo que corroboraban los padres con resignación porque, «¿a quién podemos denunciar? Estás en el monte y te puede salir un jabalí o encontrarte un kilo de hongos».

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