Diario Vasco

La manicura al volante sale cara

Dos flagrantes infracciones en un mismo vehículo. El conductor se muerde las uñas y su acompañante apoya los pies en el salpicadero.
Dos flagrantes infracciones en un mismo vehículo. El conductor se muerde las uñas y su acompañante apoya los pies en el salpicadero. / USOZ
  • ¿Sabía que morderse las uñas mientras conduce implica 80 euros de multa? Hay más

  • Conducir con chanclas o llevando el brazo fuera de la ventanilla figuran en la desconocida lista de acciones sancionadas con pagos de hasta 200 euros en los casos más graves

Son las nueve de la mañana y una joven de unos 20 años conduce su coche hacia la universidad. Está de exámenes finales y mientras se muerde las uñas repasa mentalmente las lecciones de Geografía, el primer test al que se va a enfrentar este semestre. Por el carril izquierdo le adelanta una pareja unos años mayor que ella. Él está al volante y ella le besa poco antes de iniciar la maniobra de aparcamiento. Ambos conductores van a tener que pagar una multa de ochenta euros en caso de ser vistos por la Policía.

Las sanciones por superar los límites de velocidad o por no llevar el cinturón puesto son ya evidentes, todo el mundo es consciente de lo que puede sucederle si no cumple estas normas, pero existe un gran número de infracciones que se dan en las carreteras y que muy poca gente parece conocer. ¿Morderse las uñas al volante? ¿Mantener algún tipo de relación cariñosa? Ni planteárselo.

No hay que olvidar que 'el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento'. Así las cosas, nunca viene mal echar un vistazo a algunas de las 'sorprendentes' multas que el Real Automóvil Club Vasco Navarro hace públicas con el fin de advertir a los conductores de los castigos que pueden sufrir en el caso de incumplir ciertas normas, como la de conducir sin camiseta, con chancletas o con zapatos de plataforma. Cuidado con esos días veraniegos de playa, en este caso la multa oscila entre los 80 y 200 euros (a juicio del agente). Y ni qué decir si a alguien se le ocurre usar su vehículo como tendedero. Colgar el bañador o la toalla en el retrovisor o en las ventanillas cuesta 80 euros.

Gestos ofensivos

Este tipo de situaciones se producen en época estival, pero con la vuelta del mal tiempo las multas no desaparecen. Siguen presentes en todo momento, incluso en los atascos. A priori puede parecer que en esas colas gigantescas que se forman en ocasiones en las carreteras es casi imposible recibir una sanción -el coche suele estar a ratos parado-, pero cuidado con el estrés. Los nervios pueden jugar una mala pasada a cualquiera y si esa tensión se paga con gestos ofensivos a otros conductores, la pena puede ser de ochenta euros, sin tener en cuenta la discusión con el vecino del coche de delante. Desde el RACVN también recomiendan prestar atención a los objetos que se tiren por la ventana. Fumar mientras se conduce es sancionable de por sí, pero si además la colilla termina en el asfalto tras cruzar la ventanilla, la multa puede alcanzar los doscientos euros y el conductor perderá cuatro puntos de su carné. Lo mismo sucede en caso de dificultar el adelantamiento a cualquiera que se quiera colar. El castigo es idéntico.

Igualmente, en ocasiones, quién haya sido el culpable es lo de menos. El conductor será el sancionado independientemente de que el copiloto haya incumplido la norma. Hay quien se encuentra más cómodo con los pies en lo alto, bien porque no tiene el suficiente espacio dentro del coche para estirar las piernas o por el sencillo motivo del confort. En los trayectos largos no es extraño que el copiloto tome posturas holgadas. Sobre todo cuando su objetivo es echarse una cabezadita. Dormir en un viaje en coche desde Donostia a Madrid, por ejemplo, está permitido, pero hay que guardar la compostura.

El conductor, además de pagar la multa de su compañero por llevar los pies en el salpicadero, también es el responsable de lo que haga el copiloto con sus pies. Es decir, si los saca por la ventana, quien esté al volante será el castigado. En ambas situaciones la multa es de ochenta euros.

No saque la mano

Otras de las acciones que resultan sancionables son no hacer uso del chaleco o los triángulos (doscientos euros), adelantar a ciclistas sin respetar la distancia de seguridad (doscientos euros y cuatro puntos) y no circular por el carril derecho (doscientos euros).

Además, por mucho calor que haga, cuidado con abrir la ventana y asomar el brazo para refrescarse, o con comer un bocadillo con la mano izquierda mientras la derecha se encarga de la caja de cambios. El almuerzo puede costar entre ochenta y doscientos euros, dependiendo de si el cerebro permanece concentrado en la carretera o de si, por el contrario, el chorizo de Pamplona tiene más poder de atracción.

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