Diario Vasco

El nuevo abogado de la joven de San Fermín pide pruebas sobre la burundanga

  • La solicitud tiene su origen en que el juez sostiene que los detenidos por la presunta múltiple violación buscaban la sustancia

La joven de Madrid que denunció una violación colectiva en la madrugada del 7 de julio en Pamplona, en la primera noche de los sanfermines, ha contratado los servicios de otro abogado. Desde el 7 de julio, la víctima, de 18 años, ha estado representada por el letrado del Servicio de Atención a la Mujer Carlos Bacaicoa, de guardia el día de los hechos, y a él se suma ahora el abogado madrileño Miguel Ángel Morán Álvarez.

Este ha adoptado ya varias iniciativas, entre ellas una prueba relacionada con la burundanga, una sustancia con efectos sedantes que deja inconscientes y amnésicas a las víctimas pero que en este caso no se han detectado ni en la joven ni tampoco en posesión de los sospechosos. La petición de la acusación tiene su origen en un auto de este mes del juez instructor, en el que hace constar que la burundanga es una droga utilizada «singularmente en ataques sexuales» y que los procesados habían expresado en un grupo de whatsapp antes de viajar a Pamplona su voluntad de llevarla.

Además de las solicitudes planteadas por el nuevo letrado, el instructor ha autorizado en las últimas fechas la realización en Tudela de una pericial psicológica a la joven, solicitada por la defensa. También ha citado para mañana al portero del Hotel Europa.

Una habitación para «follar»

Esta persona habló en la madrugada del 7 de julio con un grupo de chicos andaluces que buscaban una habitación para «follar», según ha testificado ante la Policía, y con los que iba una joven, aunque caminaba algo retrasada y no llegó a intervenir en la conversación.

En este caso se busca que el empleado del establecimiento hotelero precise si por la distancia entre el grupo de jóvenes y la chica y el volumen de voz de la charla la víctima pudo ser o no consciente de la misma.

En el auto del juez se refiere a «detalles relativos a la preparación del viaje por parte del grupo, que indican que hechos como los ocurridos no suponen un simple aprovechamiento de una oportunidad casual sino que son buscados deliberadamente».

Asimismo, resta importancia a las manifestaciones de algunos testigos como las de una joven que señaló haber mantenido relaciones sexuales con uno de los encarcelados horas antes de los hechos y que declaró que con ella fueron muy correctos.

Los vídeos de la causa son concluyentes para el juez, que califica la actitud de la víctima de «tolerancia pasiva, permaneciendo siempre con los ojos cerrados». Añade que no se detecta colaboración por su parte y tampoco «trato cariñoso», alegado por los jóvenes, «sino más bien el manejo forzado de su cuerpo agarrándola incluso del pelo». «No se atisba indicio alguno de disfrute por su parte para obligarla».