Diario Vasco

El asesino de Nagore Laffage seguirá en la cárcel

Diego Yllanes, en una de las sesiones del juicio, al lado de su abogado.
Diego Yllanes, en una de las sesiones del juicio, al lado de su abogado. / JESÚS DIGES/EFE
  • La Audiencia de Navarra niega el acceso al régimen de semilibertad al autor del crimen

«¡Qué me dices! No sabía nada, pero si soy sincera, me alegro». Fue la respuesta de Asun Casasola cuando este periódico le comunicó que la Audiencia de Navarra había denegado el acceso al régimen de semilibertad a José Diego Yllanes Vizcay, condenado a 12 años y 6 meses de prisión por el homicidio de su hija Nagore. «Soy plenamente consciente de que un día tendrá que salir en libertad, pero me gustaría que cuando lo hiciera fuera una persona rehabilitada y se mostrara arrepentido de lo que hizo Y creo que todavía no está. La sensación que tengo es que aún le queda un camino por recorrer en este sentido», manifestó la madre.

Con su decisión de ayer, la Sección Segunda de la Audiencia confirma una resolución del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 2 de Aragón, que acordó la continuidad en segundo grado del interno en el centro penitenciario de Zuera, en Zaragoza. En su fundamentación, el órgano judicial aragonés recordó que, pese a que Yllanes tenía una conducta «adaptada y favorable» y que había disfrutado de varios permisos de salida «sin incidencia negativa alguna», no cumple las tres cuartas partes de la condena hasta el 17 de noviembre del año que viene. Por este motivo, el juzgado estimó que «conjugando» la naturaleza, entidad y alarma social que comportó la comisión del delito que cometió con la lejanía de la fecha de cumplimiento -la condena no se extinguirá hasta el 31 de diciembre de 2020- «resulta adecuado mantenerlo en el segundo grado para que consolide el régimen de intervención penitenciaria, el disfrute de permisos y las actividades evaluadas favorablemente que, de seguir en esa línea, podrán comportar su acceso al régimen de vida en semilibertad».

La defensa de José Diego Yllanes recurrió este resolución ante la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra, la misma Sala que sentenció. El letrado fundamentó su petición en el informe favorable al tercer grado formulada por la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Zuera y alegó además que ya llevaba cumplidos casi ocho años de prisión, de manera que alcanzará los dos tercios de la condena este noviembre. También arguyó que todos los profesionales de la cárcel calificaban de «excelente» su comportamiento y evolución, al tiempo que destacó que era «altamente valorado» por sus compañeros del módulo.

Delito excepcional

La Audiencia, sin embargo, ha desestimado las pretensiones de la defensa. Sostiene que no cabe obviar que por mucho que Yllanes «sea un delincuente primario, el único delito que ha cometido es de un excepcional calado». Afirma que se trata de un episodio «violento que culmina con la muerte de la joven, por estrangulamiento, cuyo cuerpo presentaba 38 heridas externas e internas, mientras que el apelante resultó levísimamente lesionado a consecuencia de los intentos de defensa de la víctima».

De igual forma la Audiencia rechaza como argumento que el condenado ya haya abonado la responsabilidad civil puesto que lo hizo antes del juicio y ello determinó la aplicación de la atenuante de reparación del daño, «de modo que no puede hacerse valer de nuevo a los efectos pretendidos de progresión de grado».

Por último, el tribunal también estima que concurre «alarma social», por lo que, dado el tiempo de cumplimiento de la pena aún pendiente, procede mantener al interno en segundo grado.

La madre de Nagore Laffage se muestra de acuerdo con los fundamentos hechos públicos por el tribunal y, además, afirma que tiene «miedo» del acusado. Lamenta especialmente que «en todo este tiempo no haya mostrado arrepentimiento alguno».