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Estos son los timos más habituales en los restaurantes

Estos son los timos más habituales en los restaurantes
/ FOTOLIA
  • Facua elabora una lista de timos que se pueden encontrar los consumidores en bares y restaurantes del país

Cuando salimos a cenar, para que recordemos el momento como una buena experiencia no solo la comida debe estar buena, sino que el trato y la experiencia en el local deben resultar agradables.

Además de la relación calidad precio en la carta del establecimieto, el servicio de los camareros y el tiempo de espera en la mesa hasta que llegue nuestra comida son de vital importancia para nuestra posterior valoración.

En ocasiones nos encontramos con que debemos pagar una cuenta desorbitada cuando salimos a cenar, que algunas veces incluso incluye recargos por cosas tan absurdas como los hielos, el uso de cubiertos o el limón de nuestra cocacola.

Las largas esperas o una mala atención por parte de nuestro camarero también pueden enturbiar nuestra experiencia. Por eso la asociación de consumidores Facua ha elaborado una lista con abusos que se cometen de forma común en restaurantes de España. La entidad aconseja a los consumidores no tolerar este tipo de abusos e incluso promueve una campaña a través de las redes sociales con el hashtag '#BaresParaNoVolver'.

Estos son los abusos recopilados por Facua:

Uno de los problemas más comunes recopilados por la asociación de consumidores son los altos precios, sobre todo de la ensaladilla rusa y las cervezas. Si bien la entidad reconoce que los precios son libres, de igual forma lo son los clientes para contar su mala experiencia en redes sociales para alertar a otros consumidores potenciales. Además, aseguran que si en la cuenta aparece un cargo elevado por un producto del que habían ocultado el precio, podemos negarlos a abonarlo.

No informar de los precios de las bebidas. Algunos bares y restaurantes omiten los precios de las bebidas en la carta y solo informan de los de las comidas, en una estrategia para cobrar las bebidas a precio de oro.

Cobrar por el pan. Los establecimientos pueden cobrar el pan aparte solo si éste esta incluido en la lista de precios. De lo contrario, no pueden cobrarlo. Suelen incluir una cantidad por cada persona que se sienta a la mesa, a menos que indiquemos que no lo queremos.

El aperitivo que no pediste te cuesta más de esperado. En algunos establecimientos suelen servir un platito de papas o algunos cacaos. Normalmente son gratuitos, pero existen lugares en los que cobran 3 euros por un plato de café con papas fritas. Salvo que indiquemos que no lo queremos, es perfectamente legal siempre que aparezca en la lista de precios.

Los precios que aparecen en la carta son un 10% más caros porque no incluían el IVA. Está absolutamente prohibido. Incluso aunque indiquen con una frase la advertencia de "IVA no incluido" para que lo sumemos nosotros a cada plato. La ley establece que siempre hay que indicar el precio final, con IVA incluido, por lo que podemos plantear que no pagaremos más del importe que hemos leído en la carta junto a cada plato.

En mesa, los precios son más caros que en barra. Esto es legal pero solo si en la carta desglosan todos los precios. No es legal limitarse a indicar con una frase que habrá un incremento en forma de porcentaje por el servicio en mesa.

Te cobran un suplemento si quieres la carne muy hecha. Esto es totalmente ilegal, sobre todo porque no se conoce ningún establecimiento que haga descuento por pedirla casi cruda. Esto es un abuso y no debemos aceptarlo.

En algunos platos, en lugar del precio aparecen las siglas "SM" o "PSM". Estas siglas se refieren a que se aplican los precios según mercado, aunque esta práctica no es legal. Podemos pensar que es razonable que los precios de carnes, pescados y mariscos oscilen según el mercado, pero en ese caso deben incluir una pegatina o reimprimir la carta. Los importes deben estar siempre actualizados.

Aplican un suplemento por el hielo. Si pedimos un refresco, esta práctica resulta tan abusiva como si cobraran por prestarnos un vaso. Si está incluido en la carta el legal, aunque en Facua recomiendan quejarse y comentarlo en las redes sociales para acabar con esta práctica abusiva.

El agua del grifo se paga. No es ilegal, salvo que no esté incluido en la lista de precios.

Si pides una pastilla para el dolor de cabeza y te la cobran en la cuenta, no solo están incumpliendo la ley por cobrarla sino también por dártela. Solo las farmacias y los centros sanitarios pueden suministrar medicamentos.

Pretenden que pagues por entrar al servicio. Esto es completamente ilegal.

Los platos del día que no están incluidos en la carta (los memorizan y los cantan los camareros) tienen precios abusivos. Podemos negarnos a abonar un plato cuyo precio consideremos excesivo, o negarlos a abonar más de un precio similar a otro parecido que esté en la carta. Si en el local no atienden a razones, tienen las perder, no solo porque no les pagues, sino porque puede caerles una multa considerable por llevar a cabo esta práctica ilegal. Si te ocurre esto, haz una foto del listado de precios o carta por si tienes que presentar una denuncia, y de tu ticket de la cuenta.

No permiten compartir el menú del día. Obviamente, no existe ninguna ley que indique que el menú es personal e intrasferible.

Algunos precios se indican por gramos y no por unidad. Hay platos en los que puede ser razonable informar así, pero para no llevarte a error, la carta debería aclarar al menos el peso referente que suelen tener de media y el precio que les correspondería. Y si se trata de una pieza entera, por ejemplo un pescado, puedes solicitar que te la enseñen antes de cocinarla.

Cobran por la utilización del cubierto. Salvo que una vez pagados puedas llevártelos a casa, es ilegal como también lo sería que te cobrasen por mesa y por mantel. En resumen, no se puede cobrar nada que resulte indispensable para la prestación del servicio.

Estos abusos estaban relacionados con los precios, pero los hay también de otro tipo y que desde Facua invitan a no tolerar. La lista continúa:

El camarero se hace el sordo cuando le pides un vaso de agua del grifo o que te cambie los cubiertos. Podemos repetirlo hasta que nos proporcionen lo que hemos pedido, y si es necesario levantarnos y hablar con el encargado.

Toman nota antes de limpiar la mesa. Tienes altas posibilidades de que te sirvan la comida antes de haberla limpiado. Además, puedes exigir que la limpien antes de tomar nota.

Desde que toman nota de la bebida hasta que vuelven para preguntar por la comida ha pasado tanto tiempo que no solo no te queda ni una gota de tu refresco, sino que te hubiera dado tiempo a verte la temporada completa de 'Juego de Tronos' en tu móvil.

Los platos llegan a un ritmo distinto para cada comensal, y cuando uno está tomando el postre hay otro que todavía va por el primer plato.

El plato que te sirven no tiene nada que ver con el de la foto de la carta.

Cuando traen la cuenta informan de que no pueden cobrar con tarjeta porque la máquina se averió ayer. Esto puede suceder, pero el camarero debe informar de ello cuando llegamos al restaurante, o debe estar indicado junto al cartel en el que dicen que se admiten pagos con tarjeta. Podemos solicitar la cuenta del restaurante (facilitándoles nuestro número del DNI como seguro) para hacerles el ingreso, ya que no tenemos por qué sacar dinero de un cajero en el que vayan a cobrarnos comisión.

La calidad de la comida brilla por su ausencia o no tienen reparos en servir platos en mal estado. Si el plato está incomible o no tiene nada que ver con lo que hemos pedido podemos negarnos a pagarlo. Y por supusto, si sufrimos una intoxicación alimentaria podemos pedir una indemnización al local.