Diario Vasco

La superviviente y una de las tres víctimas mortales del accidente de Santander eran hermanas

Amigos de las víctimas, en el minuto de silencio que ha tenido lugar hoy en Santander.
Amigos de las víctimas, en el minuto de silencio que ha tenido lugar hoy en Santander. / SANE
  • Liz Katerine Mancuello López, de 25 años y nacionalidad paraguaya, se recupera en el hospital de Valdecilla, mientras que su hermana tenía 22 años y viajaba junto al conductor,

La tragedia se ensañó ayer en Santander con la muerte de tres jóvenes en accidente de tráfico en la Avenida del Faro. Pero el infortunio fue aún mayor por la situación en que quedaron dos de los cuerpos, totalmente calcinados tras incendiarse el vehículo minutos después del brutal impacto contra un árbol. El estado de los cadáveres es tal que ha dificultado y retrasado la identificación de esas dos víctimas.

Este mediodía se conocía ya la identidad de los cuatro jóvenes. La única superviviente es Liz Katerine Mancuello López, de 25 años y nacionalidad paraguaya, que se recupera en el hospital Valdecilla de las lesiones que sufrió. La mujer, que viajaba en el asiento posterior al del piloto, fue intervenida quirúrgicamente de cadera y, en principio, su vida no corre peligro, según fuentes policiales.

Los otros tres han muerto, entre ellos su hermana, Natalia Alexandra, de 23 años. Ella era la copiloto del conductor, Fernando Nieto de Peralta, santanderino de 36 años, abogadode profesión e hijo de los notarios Ricardo Nieto y Paula de Peralta, esta última con despacho en Torrelavega. La tercera víctima es el vecino de Cueto Francisco José Odriozola Ganzo, que viajaba en el asiento de atrás con la única superviviente, que fue sacada del coche por unos testigos justo antes de que acabara envuelto en llamas.

A falta de que Liz Katerine ofrezca a la Policía Judicial su versión de las circunstancias en que se produjo el siniestro, se ha podido saber que esa noche los cuatro ocupantes del coche estuvieron en una conocida discoteca de Santander, en la que se hicieron una fotografía que ha corrido como la pólvora por las redes sociales.

No obstante, la identificación oficial de los dos cuerpos calcinados no se conocerá hasta la próxima semana, toda vez que las muestras biológicas obtenidas tras la autopsia han sido remitidas a Madrid para su cotejo, según informa la Policía Nacional.

Minuto de silencio

Con sus nombres se cierra el accidente más trágico ocurrido en Santander desde hace trece años, una desgracia que este domingo ha dejado la ciudad sumida en un luto oficial. En el minuto de silencio celebrado este mediodía en la Plaza del Ayuntamiento, cientos de personas, muchas de ellas jóvenes, lloraron a las víctimas del siniestro, del que ya solo quedan unas flores al pie del árbol contra el que chocaron en Mataleñas.

Las indagaciones para esclarecer las circunstancias del accidente mortal están en manos de la Oficina de Investigación y Prevención de Accidentes de Circulación de la Policía Local, ya que la colisión se produjo en Santander. Serán los agentes de este departamento los que determinen la medición de la frenada, la velocidad a la que circulaba el vehículo en el momento del golpe y otros datos que serán aportados al juez del caso, una vez redactado el informe.