Diario Vasco

«Si me llevas a una residencia te desheredo»

El cartel polémico, que se ha colocado en autobuses.
El cartel polémico, que se ha colocado en autobuses.
  • La campaña de una empresa de cuidadores a domicilio desata una guerra abierta con los geriátricos en Valencia

Cada vez hay más personas mayores que necesitan cuidados, un jugoso pastel económico para empresas dedicadas al negocio de la denominada tercera edad que incluye a cuidadores domiciliarios, residencias, apartamentos tutelados... Ahora, la polémica ha saltado en Valencia, donde la compañía Cuidum que ofrece atención personalizada en casa ha impulsado una original campaña -por no decir agresiva-, en la que se aprecia la imagen de una mujer mayor con un rodillo de amasar que lanza una frase lapidaria: «Si me llevas a una residencia te desheredo». Bajo esta velada amenaza, la firma ofrece cuidadoras internas «desde 1.062 euros al mes», apostando por una «vejez digna en el hogar». Los anuncios pueden verse por toda la ciudad porque han sido colocados en infinidad de autobuses urbanos de la capital del Turia.

La guerra está servida. Las entidades empresariales y organizaciones sindicales más representativas del sector de atención a la dependencia en Valencia han solicitado por escrito la retirada de la campaña de publicidad ya que a su juicio «denigra la imagen» de las residencias para mayores». Patronal y sindicatos inciden en que «representan a muchas entidades y profesionales que trabajan en distintos tipos de recursos -servicios de ayuda a domicilio, centros de día y residencias-, y que siempre han defendido que no hay recursos mejores o peores, sino mejor o peor adaptados a las necesidades de cada persona en cada momento». Además denuncian que «podría tratarse de un caso de publicidad engañosa, ya que la empresa anunciante es una agencia de colocación que intermedia entre la persona mayor y la que la cuida».

Cuidum se niega a retirar los carteles y considera esta petición como «una campaña de presiones y amenazas». Así, ha manifestado su «sorpresa» ante la reacción del «lobby de las residencias», ya que cree que la campaña de publicidad «refleja una opinión muy extendida» y que «muchas personas mayores prefieren ser atendidas en sus hogares y no en los geriátricos».