Diario Vasco

Tres meses de cárcel para el dueño de los bueyes que murieron por dopaje en Bizkaia

Un hombre tira de dos bueyes en Álava.
Un hombre tira de dos bueyes en Álava. / DV
  • La Diputación vizcaína reactivará el proceso sancionador después del fallo judicial que también le condena a un año de inhabilitación para ejercer la ganadería

Era el 16 de agosto de 2014, y Erandio Goikoa, la parte rural e histórica del municipio, donde hay una gran afición por las exhibiciones del brío y la fuerza de los bueyes en el arrastre de piedra, hervía de emoción. Casi 30 grados de temperatura calentaban el ambiente y corrían las apuestas entre chanzas, porque comenzaba el desafío de bueyes que como es tradición, suele cerrar las fiestas y sirve como plato fuerte. Pero el juez paró la prueba al poco de iniciarse por el «estado de los animales». Agotados, los bueyes, de 800 kilos cada uno, se desplomaron media hora después de que arrancara la prueba, a las seis y media de la tarde. Su enorme corazón reventó en una de las esquinas del recinto que cobija el carrejo, con tres minutos de diferencia, a la vista de todos, destapando un escándalo que solía agazaparse entre las cuadras.

Los animales fueron trasladados por el Servicio de Ganadería de la Diputación, y los análisis concluyeron un mes después que habían sido dopados con anfetaminas, un estimulante que acelera el corazón, provoca euforia e inhibe la fatiga, y cuya presencia se detectó en sangre y riñones.

Ahora, y según la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico, el Juzgado de lo Penal número 4 de Bilbao ha condenado al ganadero a tres meses de prisión y un año de inhabilitación para el ejercicio de la actividad con animales, además de al abono de las costas del proceso, después de que la Asociación Provida Animal de Bizkaia, junto con el Partido Animalista, interpusiera una denuncia por maltrato animal.

La fiscalía pactó con el letrado del ganadero, que fue finalmente el único acusado de entre las cinco personas –entre ellas el boyero– a quien se dirigió inicialmente la denuncia. En el escrito de acusación se detalla que el ganadero, nacido en Bilbao pero cuyo último domicilio conocido es Getxo, dio a cada uno de los bueyes «con el único objetivo de ganar» varias pastillas de anfetaminas «que les provocaron sofocación y agotamiento extremo, disnesia, ataxia y temblores musculares y condujeron a su muerte agónica».

«Clausura temporal»

Según explicaron ayer fuentes del Departamento de Ganadería de la Diputación, que abrió un expediente sancionador contra el propietario de los animales y clausuró «temporalmente la explotación» en octubre de 2014, la sanción quedó desactivada al iniciarse el procedimiento penal, por lo que se reiniciará una vez finalizada la batalla judicial.

Por suministrarles anfetaminas con resultado de muerte, anunció la entonces diputada Irene Pardo, le correspondería por cada uno de los animales una sanción de hasta 15.025,30 euros, que podría aumentar por no prestarles asistencia veterinaria adecuada ante dolencias o sufrimientos graves y manifiestos, además del periodo correspondiente de inhabilitación.

El 31 de agosto, la Diputación anunció mediante un nuevo decreto que endurecía las sanciones por dopaje de animales en las pruebas. El nuevo texto contempla la clausura de la explotación ganadera infractora por un periodo de hasta cuatro años.