Diario Vasco

'Guerra de precios' en el aceite

La diferencia de precios alcanza los 2,5 euros
La diferencia de precios alcanza los 2,5 euros
  • Las grandes cadenas venden este producto por debajo de su coste para ganar clientes, con diferencias de hasta el 76% en la misma marca. Ya hay sanciones por esta práctica ilegal

Es más que sabido por los estrategas del marketing de los supermercados – sí, esos 'genios' que colocan los bombones y caramelos al lado de las cajas y esconden los huevos y la leche al fondo– que el aceite de oliva es uno de los principales reclamos para captar clientes. Una buena oferta de esta joya de la dieta mediterránea, imprescindible en la cesta básica de la compra, es garantía segura de afluencia de compradores que, a buen seguro, no desaprovecharán la ocasión para llenar el carrito con otros artículos. Tanto es así, que algunas grandes empresas de distribución optan por tirar los precios del aceite por debajo de su coste real, es decir, perdiendo dinero en este producto para dinamizar las ventas en general. Una práctica que ha desatado una 'guerra de precios' en el sector, con diferencias de hasta el 76% (2,50 euros por litro) en el precio de la misma marca en función del establecimiento donde se venda y de hasta el 126% (2,76 euros) entre la más cara y la más económica.

Como estrategia comercial puede que sea impecable; el problema es que el 'dumping' (vender a precio inferior a su coste) no es legal. Carrefour y El Corte Inglés han sido multados en las últimas semanas por vulnerar la ley del comercio minorista al ofertar aceite a pérdidas, tras sendas denuncias presentadas por la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), decidida a acabar con este «juego sucio». La multinacional francesa llegó a comercializar el litro de 'oro líquido' a 1,89 euros en 2014 cuando en ese momento quedó demostrado que no se podía vender a menos de 2,20 sin incurrir en pérdidas. La Junta de Extremadura le ha impuesto ahora una sanción de 42.120 euros, una cuantía histórica ya que «rompe por ver primera la barrera de los 3.000 euros» y «se acerca más» al perjuicio que con estas medidas se ocasiona a los productores.

La multa llega apenas unos días después de que la Comunidad de Madrid sancionase a El Corte Inglés por el mismo motivo pero menor contundencia. En concreto, le impuso 3.005,70 euros de sanción, que fue calificada como «irrisoria» por el sindicato agrario ya que supone el menor importe posible para esta clase de incumplimientos. Además, la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) ha abierto una investigación a Dia por vender el aceite a 2,19 euros el litro, cuando en origen el precio medio en los últimos doce meses ha estado en torno a los 3,10 euros. Sus responsables sacaban pecho esta semana al haber batido todos los records de venta de aceite en su historia, en concreto 8 millones de litros en su campaña 'Los preciazos', ocho veces más que en el mismo periodo del año anterior.

La ley solo permite la venta a pérdidas cuando se trate de saldos, liquidaciones, productos perecederos u obsoletos. «Es una estrategia muy dañina», denuncian desde UPA. «Sólo buscan atraer a los consumidores por el bajo precio», sin considerar que se condiciona «la posición del resto de operadores de la distribución». De hecho, el 'dumping' ya ha dinamitado el mercado, tal y como ha constatado Facua tras sondear los precios de cincuenta y dos marcas de aceites de oliva en seis cadenas de supermercados e hipermercados (Carrefour, Dia, Hipercor, Lidl, Mercadona y Alcampo).

Dos ejemplos muy gráficos: los precios en la botella de plástico de un litro de aceite virgen oscilan entre los 3,29 euros de Carbonell en Alcampo a los 5,79 euros de la misma marca en los supermercados Hipercor y Dia, lo que supone una diferencia de 2,50 euros (76,0%). En la variedad suave (0,4° de acidez), Facua detectó variaciones de hasta un 126% (2,76 euros), desde los 2,19 euros de la marca Dia en el supermercado de esta cadena hasta los 4,95 de Carbonell en este mismo establecimiento.

UPA ha reclamado un cambio en la ley de comercio minorista para que las denuncias se resuelvan más rápido y se traduzcan en sanciones «más fuertes y disuasorias». De lo contrario, creen que a la gran distribución «le seguirá compensando llevar a cabo estas prácticas, al ser mucho mayores los beneficios que obtienen con ellas» a cambio de «hundir al sector y cerrar explotaciones». «De dónde sacarán el aceite cuando ya no queden olivareros para cultivarlo», se preguntan.