Diario Vasco

Investigan si la difusión de vídeos sexuales indujo al suicidio a una joven italiana

Investigan si la difusión de vídeos sexuales indujo al suicidio a una joven italiana
  • «Mi sobrina ha sido asesinada por la web y por la indiferencia de muchos», dice la tía de la joven Tiziana Cantone, que logró el respaldo de la justicia para la eliminación de las grabaciones

La Justicia italiana ha abierto una investigación para indagar si hubo inducción al suicidio en la muerte de una joven italiana, que se quitó la vida después de que vídeos suyos con contenido sexual se publicaran en internet. La víctima se llamaba Tiziana Cantone, se quitó la vida el martes al ahorcarse en el sótano de su casa y su cuerpo fue encontrado por su tía, informaron medios locales.

Es el desenlace final de una historia que comenzó en 2015, cuando Cantone descubrió que una serie de vídeos de contenido sexual en los que ella aparecía se habían filtrado y subido a diversas páginas web y redes sociales.

Aunque la Justicia le reconoció su derecho a eliminar el rastro en internet dejado por esos vídeos, fue condenada a pagar una elevada suma a varios sitios que los difundieron. «Sobre la muerte de Tiziana hemos abierto un sumario por inducción al suicidio», dijo a los medios el fiscal jefe de la Fiscalía de Nápoles Norte, Francesco Greco.

La joven, natural de Nápoles, era hija del responsable de un bar y se había grabado practicando sexo en distintos vídeos que posteriormente, sin ella saberlo, habían sido enviados por su expareja y difundidos en la red. La publicación de estas grabaciones provocó que Cantone fuera objeto de burlas e insultos continuados e incluso fueron la razón de que perdiera el trabajo.

La mujer, de 31 años, quedó sumida entonces en la angustia y la depresión, según las mismas informaciones, que la llevó hasta a intentar cambiar su identidad y a abandonar Nápoles.

Grabaciones consentidas, según la Justicia

La semana pasada obtuvo una sentencia favorable: la Justicia italiana ordenó suprimir estos vídeos y los comentarios que los usuarios habían escrito en la red además de condenar a varios sitios que los habían difundido al pago de costas. Sin embargo, en el mismo fallo también se consideró que Cantone consintió las grabaciones y fue condenada a pagar otros 20.000 euros de costas a otros cinco sitios web. «Mi sobrina ha sido asesinada por la web y por la indiferencia de muchos», ha denunciado una de las tías de Cantone.

La Justicia investigará las causas del suicidio de Cantone mientras que en medios italianos se ha abierto el debate sobre la presión que ejerce la red y sobre si el desenlace no se podría haber evitado. La lección más dura puede leerse en su perfil Facebook: «Que esta historia sea de enseñanza a todos nosotros... antes de reírse y burlarse del prójimo pensemos.... nadie es mejor que el otro».