Diario Vasco

«No soy un enfermo, no puedo arrepentirme de unos abusos que no cometí»

Abasolo se acaba de tatuar la palabra ‘Rendirte’ tachada con una raya roja.
Abasolo se acaba de tatuar la palabra ‘Rendirte’ tachada con una raya roja. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
  • Paul Abasolo | Futbolista del Portugalete y exjugador del real unión

  • Paul Abasolo, futbolista del Portugalete, condenado a tres años de cárcel por abusos sexuales y luego indultado, lamenta la presión que sufre: «En las gradas insultan a mi novia y a mi suegra»

El colectivo feminista de Portugalete exige al club la revocación del contrato del futbolista Paul Abasolo, que pasó cinco meses entre rejas después de ser condenado a tres años de prisión por abusar sexualmente de tres mujeres en Gernika entre 2006 y 2007. El jugador fue finalmente indultado por el Gobierno en 2010.

¿Se arrepiente de lo que hizo?

No puedo arrepentirme de algo que no he cometido. Tengo la conciencia tranquila. Si realmente hubiese cometido esos actos sería un enfermo y no es el caso.

La sentencia dice lo contrario. Fue condenado por abusar de tres mujeres.

Sí, fui condenado injustamente. No pretendo que la gente me crea y piense que soy una víctima, lo que realmente me importa es lo que piensa mi familia, mi novia y la gente que me conoce. Ellos saben que yo no tuve nada que ver. Hubo varias agresiones de ese tipo en Gernika por aquella época: un tipo iba tocándoles los pechos a las mujeres. A mí me llevaron a una rueda de reconocimiento y aunque hubo un montón de chicas que dijeron que yo no era, hubo otras que me culparon. Pero la verdad es que ni siquiera estaba en Gernika durante esos días.

¿Dónde estaba?

Cuando todo esto sucedió yo jugaba en Irún y allí también intentaron imputarme dos casos de abusos iguales, pero las dos chicas dijeron que no había sido yo. Llevé pruebas y testigos al juicio, pero no sirvieron de nada y, la verdad, no quiero remover aquello. Independientemente de eso, posteriormente se me concedió un indulto porque los delitos por los que se me acusaba están tipificados en la legislación como delitos menores, porque los psiquiatras y forenses redactaron informes positivos acerca de mí y porque ninguna de las mujeres de Gernika se opuso al indulto.

Entonces, ¿le ha sorprendido la polémica que se ha montado en Portugalete?

Sí. No es agradable salir al campo y recibir insultos y amenazas. No sé a cuenta de qué viene todo este revuelo ahora. Estoy sorprendido por toda la dimensión que se está dando a un tema que pasó hace nueve años. Y me duele que se aproveche para enturbiar el ambiente en los partidos. Soy un chaval normal que juega en un equipo de Tercera División como ‘hobby’. Lo único que quiero es jugar al fútbol.

El domingo fue la segunda vez que un partido tiene que ser paralizado en La Florida a causa de los insultos que profirieron las feministas desde las gradas.

- Es difícil estar concentrado cuando cada vez que tocas el balón te insultan y amenazan y ves cómo en las gradas también insultan y amenazan a tu novia y a tu suegra.

¿Cuenta con el apoyo incondicional de su pareja y de su familia?

Sí. Mis padres no van a los partidos porque no es una situación agradable para ellos y yo, además, prefiero que no vayan. Pero mi novia y mi suegra no van a dejar de ir. Incluso tratan de quitar las pintadas que me dedican.

¿Por qué cree que el colectivo feminista ha emprendido esta campaña contra usted?

Están manipulando y mintiendo. Yo defiendo la igualdad entre hombres y mujeres y creo que hay que terminar con todo tipo de agresiones, sea cual sea el sexo, la raza y la edad. Esta gente no representa al feminismo: actúa desde la violencia, la rabia y la agresividad.

¿Ha pensado en dejar el fútbol?

Si en algún momento lo he pensado, ha sido para evitar el sufrimiento de mis padres y de mi novia, pero ellos me apoyan y me dan fuerzas para seguir. No tengo por qué esconderme, eso daría la razón a las personas que están queriendo joderme la vida.

¿Y marcharse del Portugalete?

No. Sólo por el apoyo que he sentido en el Portugalete, tanto por parte de la afición como por parte de la directiva y en especial del presidente, sólo por eso, merece la pena aguantar y ayudar a que el equipo consiga sus objetivos

«La Justicia tiene fallos»

¿En su momento estuvo a punto de ser fichado por el Athletic?

Sí, pero este tipo de cosas son delicadas y lo entiendo perfectamente. Cuando me condenaron y vi todo el revuelo que se montó, supe que no iba a tener la oportunidad de seguir jugando al fútbol a ese nivel.

Ha pasado por un montón de equipos, ¿también achaca estos cambios a su condena?

- Como la mayoría de futbolistas he tenido muchos cambios, pero no he tenido problemas con ningún club, nunca me han echado y yo he cumplido todos mis contratos rigurosamente. Solo tuve problemas en Sestao con un grupo reducido de la afición y en Zamudio, donde Bildu presionó al club para que no me renovase.

¿Cree en la Justicia?

La Justicia tiene fallos, porque me acusaron de unos delitos que no cometí.

Al margen del fútbol, ¿se siente señalado en su día a día?

- No, hago una vida muy normal. Vivo en Durango y no tengo ningún problema, porque la gente me conoce y ha confiado en mí y ha creído en mí en todo momento

¿Tiene miedo de no poder desprenderse de la etiqueta de ‘abusador sexual’?

Han pasado nueve años ya, la gente de mi alrededor sabe cómo soy y eso es lo que único que me importa.