Diario Vasco

Diana Quer: ¿una breve escapada nocturna con un desenlace fatal?

Voluntarios se suman a agentes de la Guardia Civil en busca de la joven gallega.
Voluntarios se suman a agentes de la Guardia Civil en busca de la joven gallega. / AGENCIAS
  • La Guardia Civil solo se atreve a aventurar que la joven gallega desaparecida desde hace tres semanas regresó a su casa para coger ropa de abrigo y seguir la fiesta fuera del pueblo

Tres semanas después la desaparición de Diana Quer parecería encontrarse en un callejón sin salida. Pero no es así. Las declaraciones contradictorias y la falta de otras pistas fiables han sumergido el caso en una aparente confusión con informaciones que, a veces, se desmienten en solo cuestión de minutos. Sin embargo, tras esta nebulosa, la investigación «avanza, lenta pero avanza», en palabras de uno de los mandos de la Guardia Civil que dirige las pesquisas y que, incluso, se felicita por el hecho de que el férreo secreto del sumario impuesto por el Juzgado de instrucción número 1 de Ribeira (Coruña) a veces haga parecer que la investigación está estancada a los ojos de la opinión pública. «Mejor no dar pistas», apostilla.

Las certezas en este caso siguen siendo pocas, admiten sin reparos los agentes, pero las escasos indicios, sobre todo los «confirmados en los últimos días», han permitido a los agentes apuntar con más fuerza a una tesis por encima de otras: la madrugada del pasado domingo 22 de agosto la joven madrileña de 18 años habría decidido llevar a cabo una «breve escapada nocturna», «no una fuga de su entorno familiar».

Una escapada para, en compañía de «terceros», prolongar fuera del pueblo la fiesta que para entonces ya había tocado a su fin en la romería de Carmen dos Pincheiros, en Cabío-O Xobre, a dos kilómetros de la casa familiar de Pobra do Caramiñal, donde esos días Diana veraneaba en compañía de su madre, Diana López-Pinel, y su hermana Valeria de 16 años. Pero lo que debía haber sido una ausencia de horas -sin más consecuencias que una bronca materna por la mañana- por alguna razón se truncó. Y es ahí, donde se centran todas las incógnitas.

Muchas hipótesis

Los mandos de la investigación, tras desmenuzar esta hipótesis, apostillan hasta el hastío que no descartan, sin embargo, ninguna otra tesis: ni la de la una larga fuga voluntaria fuera de Galicia ni la de un secuestro por motivos económicos o sexuales. ni la del asesinato inmediato de la joven. Pero insisten: la tesis central de trabajo -y la única que se puede «sostener con pruebas» hasta ahora- es la de una escapada juvenil que ha podido tener un desenlace fatal.

La principal prueba a la que se agarran los investigadores es el ya famoso pantalón corto rosa con el que la joven salió de su casa la noche del sábado, cuando su madre, a las 22:30 horas, la dejó en el céntrico parque Valle Inclán para que fuese a la romería. Esa prenda apareció luego en la habitación de la chica, lo que apuntaría a que la desaparecida pasó por casa en algún momento de la madrugada. Con ese 'short' -revelan los investigadores- la vieron varios testigos que ya han declarado ante la Guardia Civil en la fiesta de Carmen dos Pincheiros.

Testigos fiables

Todavía vestía ese pantalón cuando a las 1:21 horas de la madrugada del domingo su madre le llamó para preguntar si quería que le recogiese, de acuerdo con el relato de los testigos que se han demostrado más fiables y «que no han sido todos». «Hemos tenido muchos problemas para que algunos testigos situaran con precisión las horas y otros datos», reconocen los especialistas.

La penúltima pista fue el mensaje que Diana envió a las 2:43 horas a un amigo asegurando que estaba «acojonada» porque un «gitano» le había dicho «morena, ven aquí». Un mensaje que no ha conducido a nada. De hecho, otro de los llamados «testigos fiables» ha certificado a la Guardia Civil que estuvo hablando con ella hasta 3:40 horas en la romería y que no detectó nada raro. Nadie le acosaba ya. Diana seguía vistiendo el pantaloncito rosa. Pero ni ese ni otros testigos han podido precisar a qué hora y con quién abandonó la chica la fiesta.

Según desvelan mandos de la investigación su móvil permaneció activo hasta las 4:00 horas de la madrugada. En ese tiempo, las antenas de telefonía detectaron al aparato todavía encendido (no quiere decir que ella lo portara) y que el teléfono se desplazaba a gran velocidad por la zona cercana a la casa de la chica, lo que hace pensar a los investigadores que iba a bordo de un coche.