Diario Vasco

Atracan una joyería en el centro de Bilbao y dejan atadas a las empleadas

La joyería Pradera, donde se produjo el atraco a punta de navaja. / luis ángel gómez
La joyería Pradera, donde se produjo el atraco a punta de navaja. / luis ángel gómez
  • Tres individuos armados con una navaja entraron en el local como si fueran clientes y se apoderaron de joyas «de gran valor»

A las cinco de la tarde y en pleno centro de Bilbao. Tres atracadores asaltaron a punta de navaja el pasado jueves la joyería Pradera, en la calle Iparraguirre, una bocacalle de la Gran Vía. Los ladrones se hicieron pasar por clientes para acceder a la tienda, que en ese momento estaba siendo atendida por dos empleadas. Tras unos primeros momentos de charla cordial, uno de los asaltantes, que lucía un llamativo sombrero borsalino de color crudo con una cinta negra, extrajo un arma blanca con la que amenazó a la mujer que le estaba atendiendo. Las ataron con bridas y las encerraron en la cámara acorazada de la joyería, ubicada en la trastienda. Así, los atracadores pudieron apoderarse a placer de joyas «de gran valor», según indicaron desde la propia joyería, a falta de que realicen el inventario. Los dueños prefieren no facilitar más datos para no interferir en la investigación que ha emprendido la Ertzaintza. Una vez logrado el botín que buscaban, huyeron del comercio y desaparecieron. La joyería asaltada se encuentra ubicada a pocos metros de otros negocios del gremio de renombre que disponen de vigilancia en la puerta.

Estos delincuentes suelen estudiar el establecimiento días antes de dar el golpe para comprobar los sistemas de seguridad, e incluso llegan a entrar en la tienda interesándose por alguna pieza.

Las dos trabajadoras se encuentran «bien», aunque con un gran «susto». El establecimiento dispone de cámaras de videovigilancia en el interior y tomó imágenes de los asaltantes que están siendo analizadas por los investigadores de la Policía autonómica, que intentan identificar a los autores. A estas horas, probablemente, se encuentren ya a kilómetros de distancia.

Un gran «susto»

Los delincuentes especializados en el robo de joyerías suelen desplazarse por toda la geografía española, preparan los golpes de forma minuciosa y después se marchan de la ciudad, lo que dificulta su localización. Las imágenes del robo han sido repartidas por la Ertzaintza a otros cuerpos policiales. El resto de los joyeros de Bilbao también han sido informados del asalto para que estén precavidos.

En febrero de 2014, dos estonios fueron detenidos y otros dos individuos huyeron tras atracar a punta de pistola la joyería Geneve de la calle Rodríguez Arias. Rompieron las vitrinas con martillos y se apoderaron de relojes de alta gama. Uno de ellos fue interceptado por un agente municipal de paisano cuando huía por la plaza Moyúa.