Diario Vasco

De la huerta a la rueda

El diente de león, una planta con propiedades medicinales de cuya raíz se puede producir caucho.
El diente de león, una planta con propiedades medicinales de cuya raíz se puede producir caucho. / R. C.
  • Un laboratorio investiga la producción industrial de diente de león para usarlo en la fabricación de neumáticos

El diente de león es una humilde planta que se encuentra en casi todos los jardines y que hace las delicias de los niños, que disfrutan soplando sus molinos. Además, cuenta con innumerables propiedades medicinales, e incluso una de sus variedades puede consumirse en ensalada. Pero es que ahora a este vegetal que brota entre la hierba del césped de la piscina o en el parterre del parque se le ha encontrado una nueva propiedad: con ella se pueden fabricar neumáticos para automóvil.

La firma Continental es la impulsora de un proyecto denominado 'Taraxagum', para el que se destinarán 35 millones de euros en una primera fase de investigación en el laboratorio que alberga la localidad alemana de Anklam. En esta iniciativa colaboran, además, el Instituto Fraunhofer, el Instituto Julius Kühn y Eskusa, empresa dedicada a la mejora de las producciones agrarias.

De momento se trata de comprobar si es rentable utilizar esta planta, que se sabe desde antiguo que es efectiva contra el acné y la hipertensión y que ayuda en las dietas de adelgazamiento, para utilizarla también en la fabricación de la banda de rodadura de un neumático. Los primeros resultados parecen alentadores. Ya se han producido seis unidades con el caucho natural procedente de la savia del látex extraído de las raíces de la planta de diente de león. Han sido seis neumáticos tipo 'invierno', de los que se emplean en lugar de las cadenas cuando hay hielo o nieve en la carretera. Los expertos se sorprendieron al someterlos a una comparativa con otros neumáticos elaborados con caucho procedente del árbol hevea brasiliensis.

Pero no hay que dejarse llevar por la euforia y comenzar a plantar dientes de león en fincas, huertos o jardineras. No todas las especies de diente de león sirven para destilar la madre de la goma empleada para hacer las ruedas. En esta ocasión, la variedad elegida es el diente de león ruso, una planta que se da con mucha facilidad en amplias zonas de Europa septentrional y occidental.

El reto podría ser el cultivo de las héctáreas suficientes para producir las cantidades de caucho necesarias para reemplazar al procedente de los bosques tropicales. En todo caso, el diente de león no es una planta estacionaria, con lo que su cultivo podría ser intensivo.

Lo importante de esta iniciativa es que abriría la puerta a una nueva forma de obtención de caucho que liberaría a la amenazada selva tropical amazónica de su explotación comercial. Además, serviría para dar nuevas vías de ingresos a la agricultura del Viejo Continente.

Si primero fueron las ruedas macizas, luego las neumáticas, después las que no necesitan cámara y ahora las que no llevan aire, la última apuesta serán las cubiertas de diente de león. Por el momento, esta singular y sencilla planta podrá continuar contemplándose en todo su esplendor cuando se visite un jardín, en una infusión o al abrir una bolsa de ensalada preparada.