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Los ataques a la libertad religiosa se duplicaron en 2015, según un estudio

Manifestantes en una protesta contra el Dalai Lama.
Manifestantes en una protesta contra el Dalai Lama. / Carlo Allegri (Reuters)
  • Las agresiones contra lugares de culto han aumentado en un 350%, mientras que la violencia física se ha multiplicado por tres respecto al año anterior, según el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia

En 2015 se produjeron 187 ataques a la libertad religiosa frente a los 91 que se habían cometido el año anterior, según un informe publicado hoy por el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (ORLC) elaborado con noticias aparecidas en los medios de comunicación,

Los ataques, según ORLC, se clasifican en 3 casos de violencia contra personas por confesar una religión, 16 vejaciones a las personas por su credo, 33 casos de escarnio a la religión, 99 en los que se margina la religión en la vida pública y 36 agresiones contra lugares de culto. Las agresiones contra lugares de culto han aumentado en un 350%, mientras que la violencia física se ha multiplicado por tres respecto al año anterior, datos que el ORLC considera "muy preocupantes".

Informa, además, de que de los 187 ataques a la libertad religiosa, 160 se han dirigido contra los cristianos (el 86% del total), 8 contra los musulmanes, 7 contra los judíos y 12 atentaron "contra todas las religiones al querer imponer un laicismo radical que intenta eliminar a las religiones del ámbito público". Los ataques han aumentado en todas las comunidades autónomas excepto Asturias y Galicia, donde se han reducido; y en Extremadura y la ciudad autónoma de Ceuta, donde no ha habido variación respecto a 2014.

Amenazas

La presidenta del ORLC, María García, considera que la libertad religiosa está "amenazada" porque "el miedo a manifestar las propias creencias crece debido a los diferentes tipos de ataques". "El laicismo agresivo practicado por sectores minoritarios de la sociedad e impulsado por determinado partidos políticos provoca que se margine a la religión de la vida pública y se ridiculice a los creyentes", añade.

Según García existe una "verdadera ofensiva" contra los símbolos religiosos cristianos, "particularmente contra el crucifijo", por parte de algunas formaciones políticas. "Los representantes políticos deben tener en cuenta que las creencias forman parte de la identidad de las sociedades. Las manifestaciones públicas de los creyentes son elementos constitutivos del pueblo y deben respetarse independientemente de la ideología del partido gobernante", ha resaltado.